Como estudiar una oposiciones y aprobar el examen de desarrollo

Normalmente, el estudio de un tema para las oposiciones supone un martirio para los opositores. Comienzas a leer el tema esforzándote por entender todo lo que lees y después de una ardua hora de lectura, te das cuenta de que sólo has leído 2 páginas, y el tema resumido de tu editorial tiene 10…

Esta experiencia hace que automáticamente empieces a plantearte si las oposiciones son para ti, si realmente eres un buen estudiante o si la editorial de la que has comprado el temario no es tan buena como pensabas.

Después de varias experiencias similares, aceptas que esto de las oposiciones no es una cosa sencilla y te resignas a estudiar tanto como puedas.

Esto es lo que nos cuenta la mayoría de los clientes que solicitan nuestro servicio de preparación de oposiciones y se quedan de piedra cuando les demostramos que en una hora pueden aprenderse por lo menos el 70% del tema si se organizan de forma apropiada.

Estudiar de forma apropiada empieza por preocuparte menos por el contenido del tema y más por las partes fundamentales del mismo. ¿Cómo se hace esto?

Pues es bien fácil, coges el índice del tema y le das una lectura ligera, en seguida te darás cuenta de cuál es la estructura del mismo y entonces es momento de pasar a las preguntas.

Una vez que tienes claro el contenido general del tema, debes transformar cada gran apartado en una pregunta. Para que lo entiendas, te voy a poner un ejemplo:

Imagina que tienes que estudiarte la constitución española. Has leído el índice y te das cuenta de que aparece un apartado con los antecedentes históricos, otro con la estructura y después vienen los títulos y los artículos.

Pues bien, la primera pregunta sería:

¿Cuáles son los antecedentes históricos de la Constitución española?

la segunda pregunta sería:

¿Cuál es la estructura de la Constitución española?

la tercera pregunta sería:

¿Qué artículos componen el Preámbulo?

Y así, hasta el final del índice.

A simple vista, esto puede parecer una perogrullada, pero la gente que prepara las oposiciones no suele analizar de esta forma el tema que estudia, sino leerlo y leerlo hasta el final.

Como superar el examen de desarrollo

El examen de desarrollo es un tipo de prueba que se da en muchos procesos de selección como es el caso de las oposiciones.

Consiste como su propio nombre indica en desarrollar una serie de preguntas en detalle. En él demostramos nuestros conocimientos sobre un tema de manera desarrollada partiendo de un esquema previo.

Aunque en este tipo de pruebas es conveniente explicar con detalle el tema propuesto como pregunta de examen, no es necesario meter “paja” e intentar “adornar con florituras nuestra pregunta”. Nuestra recomendación es que partáis de un esquema base y a partir de él desarrolléis el tema.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el tiempo total de examen que tenemos. Debemos distribuirlo bien y tener presente de cuantos minutos necesitamos para cada pregunta; de cuánto podemos invertir en ellas.

En el caso que dispongamos de poco tiempo ante una prueba de desarrollo, lo mejor es junto con el esquema base realizar un resumen detallado con lo que queremos exponer, de forma que queden recogidas las ideas principales de cada punto recogido en el esquema. De esta manera, si no nos da tiempo a completar el desarrollo, el tribunal tendrá constancia de todo lo que queríamos abarcar y por falta de tiempo no hemos podido terminar de desarrollar.

Prestar atención a la ortografía, redactar de forma sencilla y una presentación limpia y ordenada son factores claves ante cualquier examen de desarrollo.

A un tribunal no solo le interesa el contenido sino también la presentación del mismo. Dáos cuenta de que el tribunal está cansado de leer gran cantidad de exámenes por lo que si les facilitamos las cosas, siempre se tiene en cuenta en el resultado final.

Nuestra última recomendación es que una vez hayáis escrito acerca del tema que han pedido, es aconsejable repasar todo el examen. Debemos reflexionar y ver si lo que hemos contestado es acorde con lo que nos pedían. Revisaremos también las faltas ortográficas así como aquellas expresiones que puedan llevar a una mala interpretación.

Con estos consejos, un examen de desarrollo no tendrá misterio. Ahora solo queda estudiar duro y como suele decirse… “que la suerte te acompañe”.

¡Comparte con tus amigos!:

¿Que te ha parecido? ¡Cuéntanos!