¡Me amenazó con que me iba a violar!: Terelu desvela uno de los secretos guardados durante años

Terelu Campos ha desvelado uno de sus secretos más difíciles. Hace unos días, la hija de María Teresa Campos relató la pesadilla que había experimentado hace casi cuatro años cuando un hombre intentó acercarse a ella. El caso llegó tan lejos que la policía tuvo que intervenir.

Todo comenzó el domingo pasado, Irene Rosales denunció las amenazas que recibió en las últimas semanas en las redes sociales. La hija de María Teresa aprovechó la oportunidad para ser honesta con sus compañeros de “Viva la vida” al contar su episodio más dramático, que vivió hace más de cuatro años y que, hoy, sigue teniendo miedo.

El hombre amenazó con violarla

Aunque mantuvo el secreto durante cuatro años, incluso con su entorno más cercano, la colaboradora se enfrentó al grave episodio de acoso que vivió, en el que la policía tuvo que intervenir. Lo que comenzó con mensajes amenazantes de un admirador que al principio no le dio mucha relevancia, terminó convirtiéndose en un infierno que todavía recuerda con cierto temor. “Esta persona me escribió y me amenazó con que me iba a violar”, dijo la periodista.

Me dijo que iría a la cárcel pero valdría la pena.

Es una de las primeras veces que la recopilación de la crónica social ha sido silenciosa y sin interrupción. Terelu se dio cuenta de esto con su testimonio, que lejos de quedarse allí, el protagonista quería dar más detalles sobre esta historia, y sobre el supuesto admirador que “quería violarla”: “Me dijo que iría a prisión pero valdría la pena ”, revelo la pequeña de las Campos.

Un secreto guardado por años.

La única persona a la que Terelu le ha contado toda esta delicada historia es a su madre, María Teresa Campos. Ella ha sido la única conocedora de este asunto durante todos estos años: “No he hablado con nadie más para que mi entorno no sufra”, admitió Terelu hace unos días.

El presunto acosador no se rindió y pasó algún tiempo enviando mensajes y llamando por teléfono a la colaboradora. “Las llamadas se hicieron desde dos puestos ubicados en diferentes partes de Madrid. La policía me aconsejó que no atendiera las llamadas y me dijo que les avise cuando esta persona me llamaba para que pudieran ir a buscarla “, concluyó. Todo esto es, sin duda, parte de una experiencia que nadie deseara tener.

¡Comparte con tus amigos!:

¿Que te ha parecido? ¡Cuéntanos!