Al igual que hoy… Islamofobia en Europa

Berlin, NS-Boykott gegen j¸dische Gesch‰fte

Desde hace años, concretamente podríamos establecer como punto de partida icónico el 11 de septiembre de 2001, estamos asistiendo a un proceso paulatino de hostilidad y aversión contra los ciudadanos europeos musulmanes. Este hecho, unido al rechazo irracional xenófobo al extranjero y la matanza acaecida en Francia puede actuar de catalizador de los más oscuros fantasmas europeos.

Por  Pablo A. Muñoz Alconada*

En el Siglo de las Luces, la Revolución francesa otorgó derechos a los siervos de la gleba convirtiéndolos en ciudadanos. Por primera vez la comunidad europea judía tenía el mismo estatus jurídico que el resto del pueblo.  Sin embargo, los prejuicios sociales prevalecieron ya que, históricamente, los procesos sociales han estado y están separados de la mentalidad colectiva  por una larga distancia. No todos los valores, por el mero hecho de ser populares, son aceptables.

Al igual que ocurre hoy en el viejo continente con los ciudadanos musulmanes, en aquella época, gran parte de los ciudadanos judíos eran fácilmente distinguibles por su indumentaria mientras que otros habían ido perdiendo sus rasgos culturales diferenciales asimilándose al colectivo mayoritario.

Al igual que hoy, aquellos judíos tenían una lengua y una religión propia. Estas personas eran ciudadanos, franceses y europeos, es decir, al igual que hoy, no eran extranjeros sino compatriotas.

Al igual que hoy, en el siglo XIX existía una corriente de pensamiento en alza que postulaba la lucha de las diferentes razas por la supremacía mundial -darwinismo social-. Hoy en día, en la era de lo políticamente correcto, nos encontramos con enconados defensores del choque de civilizaciones en cuyo argumentario encuentro varios puntos comunes como la supremacía de occidente frente a la barbarie mediante un eurocentrismo maniqueo y xenófobo.

Al igual que en nuestros días, los patrocinadores del odio se envolvían en la enseña nacional, en contra de la contaminación de Europa por los judíos cuyo fin era el debilitamiento y finalmente la destrucción de la civilización europea.

Al igual que hoy se publicaban novelas como  Le grand remplacement (Renard Camus) en las que se espoleaba el miedo irracional e ignorante del ciudadano medio. Antes hablaban de dominación judía, ahora hablamos de islamización.

Al igual que hoy, en aquella época era fácil encontrarse con  sectores fundamentalistas cristianos en abierta beligerancia, alimentando el fuego del estigma a cada ocasión que se presentaba. La última semana ha sido bastante prolífica en declaraciones delirantes al respecto. El 11 de enero un supuesto experto afirmaba en FOX NEWS“… hay ciudades como Birmingham que son  completamente musulmanas, donde los no musulmanes simplemente no entran (no-go zones). Y en partes de Londres existe policía religiosa que hiere gravemente a todo aquel que no viste de acuerdo con la tradición islámica…” Unos días antes el periódico El Mundo publicaba un artículo de opinión donde cito entre otras perlas de semejante calibre “el islamismo es terrorismo y en muchas mezquitas se predica la destrucción de Occidente”. Y por supuesto no puedo continuar sin mencionar a ese gran rotativo símbolo del cosmopolitismo ibérico, valga el oxímoron, que es el ABC donde se afirma “el laicismo es un delirio de la razón que sólo logrará que el islamismo erija su culto impío sobre los escombros de la civilización cristiana”; igual que ayer.

Al igual que hoy las grandes oleadas de reaccionarios contra los europeos judíos ocurrieron en el contexto de un continente en decadencia, azotado por crisis financieras y socio-económicas como ocurrió tras el Pánico bancario de 1873 o el Pánico financiero de 1907.

Islamofobia 2

Y adivinarán ustedes, al igual que hoy, las migraciones que se produjeron tanto por persecuciones políticas como por motivos económicos. También entonces, al igual que hoy, había un Estado de cariz imperialista que utilizaba el estigma de los judíos para tapar sus propias vergüenzas. La Rusia zarista alentó a sus siervos contra la minoría judía produciéndose como terribles resultados los pogromos de aquellos años. Esas  migraciones interpretadas desde la propaganda reaccionaria  provocaron el odio al judío, es decir al diferente, de cientos de miles de europeos.

Estamos asistiendo a un proceso que,  por ignorancia o por maldad, es verdaderamente peligroso. Respecto a los terroristas que se trasladan a combatir a Oriente Próximo conviene recalcar que son europeos. Se han criado en los mismos barrios europeos, han escuchado la misma música, han ido a las mismas escuelas, han hecho la misma cola del paro. La mayoría de ellos nunca han visitado el país de origen de sus abuelos y muchos otros ni siquiera hablan árabe. El otro gran grupo del que se alimenta el terrorismo fundamentalista es el de los conversos. Personas cuyo acerbo, desde luego, no es foráneo. Por último nos encontramos a los extranjeros que caen en estas redes en franca minoría respecto a los grupos anteriormente señalados. Sin embargo la lectura política de un grupo nada desdeñable de franceses, españoles y europeos consiste en la deshumanización del inmigrante. De esta manera se explica la pasividad del pueblo español ante los 15 asesinatos que ocurrieron en Ceuta  a causa de algo más que la omisión de socorro por parte de la Guardia Civil.

Cicerón escribió que “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”. La espiral de odio contra los ciudadanos europeos musulmanes es una realidad en el viejo continente. El cebo nacionalista contra el europeo musulmán está funcionando a un ritmo espeluznante, ahora sólo queda preguntarse qué estamos haciendo para detener al antiguo y conocido monstruo europeo del odio reaccionario.

___________________________________________________________________________________________

Pablo A. Muñoz Alconada (@pablomalconada), es graduado en Estudios Semíticos e Islámicos por la Universidad Complutense de Madrid, fotógrafo y especialista en Oriente Medio contemporáneo. Actualmente reside en Amman, Jordania, desde donde realiza investigación y colabora con diversos medios de comunicación. Anteriormente ha trabajado en Madrid para la agencia gráfica Alterphotos.


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Hemisferio Zero

Hemisferio Zero es un medio digital especializado en información internacional sobre los llamados Países del Sur. El equipo, con sede en Madrid, está formado por jóvenes periodistas, historiadores y fotógrafos con corresponsalías en México, El Salvador, Colombia, Senegal y, eventualmente, en Turquía, Siria y los Balcanes. Nuestro foco está puesto en los derechos humanos, movimientos sociales, medio ambiente, conflictos armados, acción humanitaria y cooperación para el desarrollo en latitudes que apenas tienen cobertura en la agenda de los medios tradicionales. El Sur no es uno, sino todos los que caben dentro. Por ello y porque creemos en las personas y sus historias, hemos creado un espacio que ofrece una perspectiva global sin olvidar lo local. Porque como decía Kapuściński, el periodismo ha de ser intencional y remover conciencia