Tanzania: dinero en el móvil

Por Gabriela Pis San Juan*.

 

Un bajaji* espera a la salida de una tienda donde se ofrece el servicio de dinero en el móvil

Un bajaji* espera a la salida de una tienda donde se ofrece el servicio de dinero en el móvil.

El acceso al dinero en Tanzania

El acceso al dinero en Tanzania no es fácil. Los trámites para abrir una cuenta bancaria, el gran volumen de la denominada economía informal, y la escasa disponibilidad de efectivo en los cajeros son los principales inconvenientes. Pero hay otros factores como la gran extensión entre la población de la telefonía móvil que se combinan con las anteriores características para crear sistemas de disposición de papel moneda muy útiles para la población y la vida tanzanas. El conocido como M- Pesa de Vodacom (“m” de móvil, y “pesa” que significa dinero en swahili) y el mismo servicio de otras compañías han tenido mucho éxito en el país.

Abrir una cuenta en el banco conlleva una serie de requisitos complicados para una gran mayoría de la población. Se trata de varios trámites burocráticos con las autoridades locales y el propio banco, un mínimo de 20.000 chelines tanzanos (unos 10 euros) para abrir la cuenta, y en algunos casos acudir al menos con dos personas avalistas. A todo ello se suman los plazos de espera de activación de la cuenta y envío de la tarjeta, así como las comisiones asociadas a cuentas, cheques y extracción de efectivo. Estos requisitos hacen que muchas personas desistan de abrir una cuenta y además encuentren el proceso costoso y poco útil.

La mayor parte de la población tanzana vive de negocios minoristas que funcionan siempre con dinero en efectivo. Son muy escasos, y casi siempre turísticos, los establecimientos en los que se puede pagar con tarjeta. Los salarios oficiales se reducen a los puestos públicos y los trabajos en el sector empresarial privado.

Un guarda trabaja en los cajeros de la gasolinera de Mbezi Beach, en Dar es Salaam

Un guarda trabaja en los cajeros de la gasolinera de Mbezi Beach, en Dar es Salaam.

Los cajeros, que se agrupan en determinadas zonas como las áreas comerciales o las gasolineras, siempre vigilados por personal de seguridad privada dormitando en sillas de plástico, están abiertos 24 horas y suelen aceptar VISA y Mastercard, pero no siempre disponen de dinero y son comunes los problemas técnicos, provocados muchas veces por los frecuentes cortes de electricidad. Estos contratiempos hacen además que las colas en los cajeros que funcionan sean interminables, y obligan a desplazarse de un barrio a otro para probar suerte en distintos dispositivos. A todo esto hay que añadir el amplio número de personas que vive en zonas rurales, que directamente no tiene acceso a cajeros o sucursales de ningún tipo de institución bancaria.

Dinero en el móvil

Otro “establecimiento” en el que se ofrece el servicio de dinero en el móvil, con un cartel que indica las compañías con las que trabaja

Otro “establecimiento” en el que se ofrece el servicio de dinero en el móvil, con un cartel que indica las compañías con las que trabaja.

Junto a la televisión, el teléfono móvil es el objeto por excelencia que todo el mundo posee, viva donde viva, viva como viva. Muchas personas tienen incluso dos líneas, generalmente de diferentes compañías. Las tiendas centrales de las principales marcas de telefonía móvil, emplazadas en grandes centros comerciales, están siempre atestadas de clientes. En los países de África del Este el número de personas con teléfono móvil crece a un ritmo medio del 15% anual. En Tanzania, con una población de más de 49 millones de personas, en 2012 más de 37 millones disponían de un teléfono móvil.

La gran extensión de los aparatos móviles ha sido clave en el triunfo del dinero en el móvil. Se trata de un sistema de banca móvil que una filial de Vodafone inició en Kenia en 2007. Dos años más tarde la iniciativa se implantó en Tanzania, y en la actualidad ofrecen este servicio, entre otras, las compañías más potentes en el país: Tigo Pesa, M – Pesa de Vodacom, y Airtel Money, suelen encontrarse en sus propias tiendas y en otros miles de puntos de la ciudad, desde pequeñas tiendas de comida y bebidas, hasta simples mesas con sombrillas y un cartel donde se indica con qué compañías operan. Todos estos establecimientos, muy numerosos y muchas veces uno al lado del otro, suelen estar diferenciados con los carteles de las diferentes firmas con la palabra “wakala”, que significa “agente”.

El del dinero en el móvil es un sistema sencillo, con el que mediante mensajes de texto y con una clave de usuario previamente establecida se realizan todo tipo de gestiones. Se puede ingresar y sacar dinero para uno mismo, y enviar remesas a otras personas. También permite pagar facturas, recargar la tarjeta prepago, comprar entradas de conciertos, o billetes de avión. Todas estas transacciones tienen una pequeña comisión que varía según la compañía y la operación. Esto es muy útil teniendo en cuenta, por ejemplo, el sistema del pago de la luz en Tanzania, que se compra por vatios por adelantado y se introduce en el contador con un código para su uso.

Un cartel indica los diferentes servicios que se puede pagar con M-Pesa: billetes de la aerolínea Fastjet, la luz, la televisión por cable…

Un cartel indica los diferentes servicios que se puede pagar con M-Pesa: billetes de la aerolínea Fastjet, la luz, la televisión por cable…

Antes de la existencia de esta iniciativa, las transferencias se hacían a través de los bancos, que contaban con la misma escasa afluencia de clientes; a través de personas de confianza o conductores de transportes como autobuses o taxis, que llevaban las remesas (a riesgo de que se perdieran y en ocasiones cobrando comisiones) a lo largo y ancho de un país como Tanzania, cuyo interior está muy mal comunicado, y donde se puede tardar varios días en recorrer algunas distancias.

Además de su extensión desde Kenia a países como Tanzania, Uganda o Ruanda, en otros lugares de África occidental y de Asia, como Afganistán o India, se han puesto en marcha servicios similares. Todos están teniendo un gran nivel de aceptación entre una población que no tiene el acceso al sistema bancario que existe, por ejemplo, en Europa. Sin embargo, hay que destacar que muchas veces estas iniciativas se han desarrollado a través de alianzas entre las empresas de telecomunicaciones y los bancos.

Las diferentes concepciones sobre el dinero en efectivo y el ahorro, además de un difícil acceso al sector bancario, y los problemas de disponibilidad de efectivo, hacen de este un sistema útil, que facilita el acceso al dinero a una población acostumbrada a las continuas transacciones y negocios en el momento; que come, compra y vive al día.

*El bajaji es uno de los medios de transporte más utilizados en Dar es Salaam, y consiste en un moto-carro de tres ruedas cubierto por una chapa.

 

*Gabriela Pis San Juan es periodista especializada en Relaciones Internacionales y Estudios Africanos. Ha trabajado para varios medios locales y agencias de comunicación, y ha colaborado en la Cátedra de la UNESCO de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid sobre Investigación y Comunicación en África. Actualmente reside en Dar es Salaam, donde coordina el plan de comunicación de la Fundación Tevi que trabaja en el empoderamiento de las mujeres.

 

 


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