Los ciegos y su potencial

Ilustración: José Ángel 12

Ilustración: José Ángel 12

Por Verónica Rodríguez Mayorga.*

Ciudad de México, MÉXICO// Hoy en día llevamos una vida muy acelerada, las actividades laborales, el afán de conseguir dinero y avanzar en la tecnología, nos han ido aislando de nuestros familiares y amigos, todavía más, de las personas con cualquier tipo de discapacidad, que al no ser consideradas aptas para adecuarse a una vida apresurada, se les va relegando y poniendo trabas a su formación escolar y laboral, lo que provoca el desconocimiento de la sociedad sobre este importante sector.

Datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática Mexicano, (INEGI),  en el censo realizado en 2010, muestran que durante ese año, había un total de “5 millones 739 mil 270, de personas con alguna discapacidad, lo que representa 5.1% de la población total” de los cuales el 27.2 % tiene discapacidad visual: con base en los datos arrojados, podemos corroborar que la ceguera es la segunda discapacidad ya no solo en este país sino a nivel mundial.

A pesar de la tecnología, la nueva época en la que vivimos y la apertura de pensamiento que existe, siguen prevaleciendo grandes interrogantes y clichés relacionados con los ciegos.

Limosneros o masajistas, son trabajos en los que la sociedad imagina a estas personas. No obstante, así como la tecnología avanza, también va creciendo la llamada tiflo-tecnología, (conjunto de conocimientos, técnicas y recursos de los que se valen las personas ciegas y deficientes visuales para utilizar correctamente la tecnología); la cual, les va abriendo puertas para lograr una plena inserción en la sociedad y una total autonomía.

Ya no solo es el braille, el cual aparte de enseñar a los ciegos el mundo de las letras, podía ser una barrera al no ser conocido por toda la sociedad. La tiflotecnología implica utilizar la misma tecnología con algunas adaptaciones sonoras o táctiles.

Ejemplos de ciegos que han demostrado su potencial rompiendo paradigmas hay muchos. Miguel Ángel Canela Martínez, fabricante de bastones para invidentes, es uno de ellos. Él es la prueba de que los ciegos son capaces de mover una máquina de inyección o una sierra eléctrica entre otras, para darle forma a los metales o plásticos que acaba convirtiendo en bastones.

Su vida es una vida de lucha y esfuerzo. En su niñez y juventud fue una persona con vista normal hasta que tuvo un accidente: “perdí la vista en segundo semestre de Ingeniería Industrial, fue un accidente laboral mientras trabajaba en un taller mecánico como mecánico aparatista, mi principal labor era reparar máquinas.”

Entonces todo cambió: “ingresé con una beca a estudiar a la Escuela Nacional de Ciegos, y aprendí braille, música, cocina, pero me querían enseñar a bordar, y yo no quería. Se me hacía tonto, [aunque] fue esa clase una de las que más enseñanzas me dejó”.

Después de unos años Canela llegó al trabajo que desempeña hoy: “un amigo sabía que yo era mecánico, y me invitó a aprender a usar el torno. Yo le dije que no porque esa máquina me había dejado ciego (…) no acepté, entonces mi amigo me regalaba material, me hacía bastones para ciegos, y me decía: `ve a venderlos´”.

Con vergüenza al principio, comenzó a dedicarse a realizar este importante material de guía. Con miedo e incertidumbre poco a poco se fue animando a tocar y reconocer las máquinas que alguna vez fueron su pasión, pero que también lo habían cegado para siempre.

“Mi amigo, me hizo un torno, que él mismo adaptó para que un ciego pudiera utilizarlo, y así le fui perdiendo el miedo”. Al principio afirma que tuvo mucho miedo, pero como no quería depender de nadie tuvo que aprender a usar todas las máquinas necesarias para poder crear un bastón completo: “tuve raspaduras, machucones, talladuras (lesiones), pero de ahí fue cuando me nació el espíritu de que yo podía manejar las máquinas sin verlas”.

Han pasado ya 17 años y ha realizado infinidad de bastones: “incluso le he hecho sus bastones con chapa de oro a Cristal la cantante”. Decidió romper la tradición de que los bastones debían de ser rojos o blancos, “me pareció que eran bonitos también otros colores, por lo que actualmente he diseñado bastones con 6, 8 y 10 tubos, y de distintos colores: rojo, negro, verde, dorado, plateado, yo hago el bastón de acuerdo al estilo de vida de la persona que me lo solicita,” la estética y el valorar que un tiempo de su vida si vio, le ha hecho ponerle estética a cada diseño: “se me hacía feo que fueras a una fiesta con tu “bastonzote” de 4 tubos, y era mejor uno de 10 que pudieras guardar en el pantalón o en la camisa”.

“No sólo hago bastones también realizo balones de fútbol para ciegos, punzones, regletas, puños, ábacos, valeros, fichas”, cosas que los ciegos emplean para su vida diaria.

Miguel Ángel, quien ahora está casado, tiene grandes sueños para seguir creciendo, y sobre todo ayudar a los ciegos: “mi mayor sueño es poder poner una fábrica donde los que la manejen sean puros ciegos, para lo cual solo necesitarán concentración y perder el miedo así como yo”, él asegura que si se tienen estas dos características es posible emplear las máquinas como él lo hace; para lograrlo, está buscando que un diputado o senador financie su proyecto.

Y es así que éste intrépido ciego, quién ha viajado a los Juegos Para0límpicos representando a México en goalball, fútbol, y que además practica Judo, sonríe a la vida y se divierte bromeando sobre su ceguera, que  lo acompaña y le ha ayudado a ser una persona destacada: “me gusta desafiar lo rudo, si las condiciones son adversas más interesante se me hace lograrlas, cuando un perro me ladra y me persigue yo no le temo, pues ya sé cómo defenderme con mi bastón de un perro, aparte tengo seguridad en mí mismo”.

“Lo principal para poder triunfar como ciego, es aceptar esa palabra. Después vendrá la rehabilitación, y la superación, con ello se podrá aspirar a encontrar un trabajo que te haga feliz”, es lo que aconseja Canela a las personas que como él pierden la vista a una edad adulta.

Los ciegos con potencial demuestran que no  hay barreras que los detengan para estudiar, ser independientes, trabajar en lo que les guste, no en lo que les dejen, y formar una familia. Los mejores remedios para las personas con discapacidad son: asimilación, aceptación, capacitación, trabajo, sentirse incluidos, ser independientes; y todas las manifestaciones de la vida que eleven el espíritu y la estima personal.

__________________________________

* Verónica Rodríguez Mayorga es Periodista por el Centro de Estudios Universitarios en Periodismo y Arte en Radio y Televisión de México. Cuenta con curso en fotografía para ciegos y otro de Desarrollo Humano de la Fundación Ojos que Sienten y en Computación del Centro de Cómputo IAP. Ha colaborado como reportera en la Fundación Paseo a Ciegas DF y Jalisco; y en la revista Vistacero, como columnista. Interesada en temas de discapacidad, al ser una persona ciega, busca en cada reportaje, la igualdad, el progreso y principalmente la inclusión de las personas con discapacidad en los ámbitos, sociales, laborales, escolares-educativos y culturales. Contacto: perladulce1@hotmail.com


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Hemisferio Zero

Hemisferio Zero es un medio digital especializado en información internacional sobre los llamados Países del Sur. El equipo, con sede en Madrid, está formado por jóvenes periodistas, historiadores y fotógrafos con corresponsalías en México, El Salvador, Colombia, Senegal y, eventualmente, en Turquía, Siria y los Balcanes. Nuestro foco está puesto en los derechos humanos, movimientos sociales, medio ambiente, conflictos armados, acción humanitaria y cooperación para el desarrollo en latitudes que apenas tienen cobertura en la agenda de los medios tradicionales. El Sur no es uno, sino todos los que caben dentro. Por ello y porque creemos en las personas y sus historias, hemos creado un espacio que ofrece una perspectiva global sin olvidar lo local. Porque como decía Kapuściński, el periodismo ha de ser intencional y remover conciencia