Preguntas y respuestas sobre la reforma de la ley del aborto

El tren morado de la libertad

Son muchas las preguntas y pocas las respuestas que durante los últimos meses se han planteado en torno a la reforma de la ley del aborto. Malestar social, retroceso de derechos, protección del no nacido,  derechos sexuales y reproductivos son algunos de los conceptos claves en este tema. A continuación os ofrecemos respuestas sobre las bases de lo que está ocurriendo. Por supuesto, os planteamos más preguntas. ¿Logrará la movilización social frenar esta reforma?

¿Cómo se ha regulado el aborto a lo largo de nuestra historia?

El aborto en España ha estado penalizado totalmente (para todos los casos) en el Código Penal desde 1939 hasta que fue regulado en 1985 por primera vez en nuestra historia. La única excepción a la prohibición absoluta de la interrupción del embarazo se produjo en Cataluña durante parte de la Guerra Civil (1936-1938). El avance de la revolución feminista hace que en todo el mundo comience a despenalizarse el aborto. Así, en 1985 nace la Ley de “supuestos” para la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Por qué de supuestos? Porque el texto recoge tres excepciones en las que sí se permite el aborto: riesgo para la salud de la embarazada, presunción de malformaciones físicas o psíquicas del feto y un embarazo consecuencia de un delito de violación.

No obstante, el debate sobre la despenalización del aborto en España no desapareció con esta ley. En julio de 1995 el Gobierno del PSOE trata de ampliar los supuestos del aborto introduciendo un cuarto elemento:  la interrupción voluntaria del embarazo cuando el embarazo supusiese para la mujer un conflicto personal, familiar o social. La convocatoria anticipada de elecciones y los votos del PP y CiU impiden que esta reforma salga adelante durante las dos legislaturas siguientes, en la que gobiernan los populares. Sin embargo, en 2004, con el triunfo electoral del PSOE el escenario cambia y el 4 de marzo de 2010 se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Esta ley, bautizada como “ley de plazos” permite a la mujer interrumpir su embarazo en las 14 primeras semanas, siempre que haya sido bien informada de las ayudas públicas de apoyo a la maternidad y que haya transcurrido un plazo de tres días desde la información hasta la intervención.

¿Qué cambia la “Ley Gallardón”?

“La nueva ley protegerá los intereses del concebido y no nacido”, anunciaba Gallardón en sede parlamentaria. Este anteproyecto de ley orgánica para la protección de la vida del concebido y los derechos de la mujer embarazada fue aprobada por el Consejo de Ministros el 20 de diciembre de 2013. Esta legislación limita a dos los supuestos para que las mujeres puedan interrumpir su embarazo de forma legal: en los casos de violación (hasta las 12 semanas) y en los que exista riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre (hasta la semana 22). Para acogerse a este segundo supuesto, será necesario un informe previo emitido por dos médicos especialistas en la patología que genera el peligro para la mujer y ajenos al centro donde vaya a practicarse el aborto.

La reforma también elimina el supuesto referido a las malformaciones del feto, que sí recogía la ley del 85, salvo cuando se demuestren anomalías incompatibles con la vida del nasciturus (‘el no nacido’) y un riesgo psíquico o físico de la madre. La mujer deberá ser informada por un médico de las consecuencias para la salud que conlleva una interrupción voluntaria de la gestación y por los Servicios Sociales de forma verbal de las alternativas y ayudas si decide no abortar. Después tendrá un plazo de siete días (y no tres, como con la ley de plazos) para dar su consentimiento expreso.

El tren morado de la libertad

¿Cuáles son los problemas que esto plantea?

1.- Aborto eugenésico, la carrera de obstáculos más difícil. Algunas malformaciones del feto se detectan a las 20 semanas. ¿Es posible acreditar riesgo psíquico grave para la madre y superar la “carrera de obstáculos” antes de la semana 22? Para abortar cuando se produce una malformación del feto, la mujer tiene que acudir a una revisión del médico de cabecera o ginecólogo, pedir informe de dos psiquiatras, someterse a un asesoramiento individualizado por parte de los servicios sociales y reflexionar durante siete días. ¿Es posible hacer todo esto en dos semanas?

2.- La ley no contempla como supuesto la existencia de malformaciones en el feto. ¿Cómo puede la mujer ayudar al  que será su hijo sin una Ley de Dependencia? A fecha de 1 de octubre de 2013, 200.000 personas que tenían reconocido el derecho a ser atendidas siguen en lista de espera. La falta de recursos (para derechos sociales) ha bloqueado de facto la ley.

3.- ¿Proporciona el sistema público un apoyo suficiente a la maternidad? Hasta las asociaciones que se autodenominan “pro-vida”, como Foro de la Familia, RedMadre o  la Federación Española de Asociaciones Provida, han pedido al gobierno que se aumenten las ayudas, tanto económicas como sociales, para la maternidad.

¿Cómo está legislado el aborto en el resto del mundo?

La legislación sobre el aborto en el mundo es muy variada, desde los países en los que es ilegal en todas las circunstancias o únicamente se permite para salvar la vida de la mujer (como ocurre en gran parte de África y Latinoamérica) hasta aquellos en los que es libre a petición de la mujer durante un cierto periodo de la gestación (parte de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, China o Australia). En la mayoría de los países el aborto es legal en determinados supuestos, entre los que las malformaciones del feto y los casos de violación son los más comunes. Hay también estados que contemplan el riesgo para la salud mental de la mujer y otros, como Finlandia, Japón o India que incluyen las razones socioeconómicas.

En la Unión Europea (UE), el país con la legislación más restrictiva es Malta, donde el aborto está prohibido en todas las circunstancias y además está tipificado como delito en cualquier situación. En el extremo opuesto se sitúa Holanda, que permite el aborto libre durante las 24 primeras semanas de gestación, seguida de Suecia, donde está permitido hasta las 18 semanas. La reforma española tiene un antecedente en el marco de la UE: Irlanda. En julio de 2013, este país aprobó una ley que establece el riesgo para la salud de la madre como única causa legal para abortar.

El tren morado de la libertad

*Fotografías de Javier Polo.


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Beatriz Pascual

Estudiante de Periodismo, especialista en Francia e interesada en los Balcanes y en el mundo árabe. Trabajó en La Razón y descubrió los medios digitales con La Cuestión. Actualmente, redactora de InFronteras, becaria en Europa Press y con mil proyectos en mente, ¿qué será lo próximo?