Encerrados en la mitad del mundo [+Vídeo]

Imagen de previsualización de YouTube

Un reportaje de Karlos Ordóñez y Rocío Peralbo*

Han pasado 17 años. Entonces, Rocío Peralbo, periodista y amiga quiteña y yo grabamos un reportaje en un par de cárceles de Ecuador sobre la situación en la que allí se encontraba un grupo españoles. Seis hombres y tres mujeres. Lo hicimos con escasos medios. Con una cámara alquilada. Un trípode que fallaba y muchas ganas de sacar los testimonios fuera de las alambradas. Lo hicimos con la mayor honestidad que supimos; huyendo del amarillismo y del sensacionalismo. Y demostrando que en esa historia había inocentes y culpables. Había derechos pisoteados y un consulado que no cumplía exactamente con su función. Era la época de Aznar. El trabajo nos lo compró y lo emitió Canal+. Más tarde, varias televisiones locales del grupo Vocento también lo pusieron en antena, aunque nunca vimos un duro por ello.

 Diecisiete años después, de pronto la actualidad regresa al pasado. Un canal de televisión anuncia una serie de reportajes sobre las cárceles en Latinoamérica y la presencia en ellas de ciudadanos/as españoles/as. Con mejores medios y un lenguaje audiovisual más actualizado, son la misma historia. Personas con dificultades económicas, perseguidas por las deudas, por el desempleo que tienen la mala suerte de toparse con el cuento de la lechera. Diecisiete años más tarde son la misma trágica historia que no ha dejado de repetirse.

 Nuestro reportaje lo contó de otra manera. No había un periodista estrella que se paseara entre los presos. No había una voz en off que recordara lo mal que huelen los orines. Respetamos escrupulosamente a los y las reclusas. El zoom no se regodeó en sus lágrimas. Visitamos al cónsul español y al médico de la embajada y ahí vimos que algo extraño ocurría. Ahí sí sentimos que igual olía peor.

Nuestro trabajo es 17 años más viejo. Se le notan las arrugas. Pero en algo coincide con el que en la actualidad emite la Sexta. La dignidad de las mujeres. Su fortaleza. Su enorme capacidad de resistir, de ayudarse, de no permitir hundirse. Aquí lo tenéis.


Compártelo:

Sobre Karlos Ordóñez Ferrer

Ha trabajado doce años como realizador de televisión y ha colaborado con Amnistía Internacional. Actualmente trabaja en Mugak (Centro de Documentación de SOS Racismo) y es especialista en Información Internacional y Países del Sur. Ha vivido en El Salvador, Estados Unidos, Ecuador, Uruguay y Mozambique. Escribe libros de relatos y tiene un hijo y una hija (que le hacen feliz). Los árboles los usa para subirse a ellos y mirar lejos.