Palestina y los obstáculos a la paz (III): piedras contra balas

Por Beatriz Pascual y Laura Martínez*.

De todo lo pactado por palestinos, israelíes y otros actores internacionales en la Conferencia de Madrid o en los Acuerdos de Oslo, poco seguirá adelante. En su lugar, las imágenes de Mohamed al Durra, el niño mártir palestino y símbolo de la Segunda Intifada darán la vuelta al mundo. En ellas, se ve a un muchacho de 12 años aterrorizado por las balas que se pega a su padre, escondido tras un bloque de hormigón. Según se aprecia en el vídeo, el menor cae al suelo (para los palestinos muere, algo que niegan los israelíes). Durante algo más de tres años, el conflicto provoca la muerte de más de 5.000 palestinos y más de 1.000 israelíes.

Imagen de previsualización de YouTube

El entonces líder de la oposición israelí, Ariel Sharon, enciende la mecha el 28 de septiembre del 2000, cuando visita la Explanada de las Mezquitas o Monte del Templo. Su presencia en la cúpula de la Roca y la mezquita Al-Aqsa es interpretada por los palestinos como una gravísima provocación. Al día siguiente, durante la plegaria del viernes, cientos de jóvenes musulmanes apedrean desde la Explanada a los fieles judíos. El Estado de Israel responde con fuego real, mata a siete palestinos y la violencia se extiende por el resto de Jerusalén. Los palestinos sustituyen las piedras de la primera intifada por los ataques suicidas.

En su documental Palestine is still the issue, John Pielger profundiza sobre las causas que impulsaron a los palestinos a llevar a cabo estos ataques. Entre ellas, destaca las condiciones de vida límites del pueblo palestino y los abusos de las Fuerzas Armadas israelíes. Este ejército llegó incluso a poner en práctica asesinatos extrajudiciales contra dirigentes palestinos a los que acusaban de estar “vinculados a actividades terroristas”. Tales crímenes constituyen una violación de los Convenios de Ginebra, que prohiben las ejecuciones sin juicio previo por una “corte oficialmente constituida y asumiendo todas las garantías judiciales reconocidas como indispensables en los países civilizados”.

Imagen de previsualización de YouTube

Tras el fracaso de las Negociaciones de Camp David (2000) y de Taba (2001), Israel comienza a construir la “Valla de seguridad” (denominación israeli) o “Muro de la vergüenza” (nombre palestino). Este muro se adentra hasta en 22 kilómetros en territorio cisjordano y se prevé que, cuando este terminado, el 10 por ciento de las tierras de Cisjordania quedarán en el lado israelí de la barrera. Allí, se instalan por razones ideológicas (defensa del Estado de Israel) o económicas (alquileres más baratos) los “colonos”. Este proyecto ha suscitado importantes críticas por parte de la ONU y de organizaciones pro derechos humanos, así como una resolución no vinculante emitida en 2004 por la Corte Internacional de Justicia que declara su ilegalidad e insta a su desmantelamiento.

El llamado "Muro de la vergüenza". Fuente: http://kurioso.es/2011/02/22/fotografias-en-la-frontera/

El llamado “Muro de la vergüenza”. Fuente: http://kurioso.es/2011/02/22/fotografias-en-la-frontera/

Mientras la violencia continuaba con la Segunda Intifada, las Naciones Unidas, Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea impulsan la Hoja de Ruta (2003), que persigue la creación de un Estado Palestino en 2005. La Hoja de Ruta se dividía en dos fases. En la primera, se pedía el fin de la violencia entre las dos partes; el desmantelamiento de las organizaciones terroristas y de las milicias palestinas (celebración de una conferencia internacional); así como la redacción de una constitución palestina y la proclamación de un Estado Palestino con fronteras provisionales. Una vez cumplida esta primera fase, se podría pasar a la segunda que contemplaba una segunda conferencia internacional; el afianzamiento de un Estado Palestino; el establecimiento de un diálogo sobre Jerusalén y los refugiados y, por último, la proclamación de un Estado Palestino con fronteras definitivas.

________________________________

*Beatriz Pascual Macías (@bpmacias) es estudiante de Periodismo, especialista en Francia e interesada en los Balcanes y en el mundo árabe. Trabajó en La Razón y fue becaria en Europa Press. Descubrió los medios digitales con La CuestiónInFronteras, y ahora trabaja en la agencia EFE.

*Laura Martínez  es periodista especialista en información internacional y países del sur.  Ha trabajado para la agencia EFE  y  le apasiona América Latina y Oriente Medio. Actualmente trabaja y reside en Betlehem, Cisjordania.


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Hemisferio Zero

Hemisferio Zero es un medio digital especializado en información internacional sobre los llamados Países del Sur. El equipo, con sede en Madrid, está formado por jóvenes periodistas, historiadores y fotógrafos con corresponsalías en México, El Salvador, Colombia, Senegal y, eventualmente, en Turquía, Siria y los Balcanes. Nuestro foco está puesto en los derechos humanos, movimientos sociales, medio ambiente, conflictos armados, acción humanitaria y cooperación para el desarrollo en latitudes que apenas tienen cobertura en la agenda de los medios tradicionales. El Sur no es uno, sino todos los que caben dentro. Por ello y porque creemos en las personas y sus historias, hemos creado un espacio que ofrece una perspectiva global sin olvidar lo local. Porque como decía Kapuściński, el periodismo ha de ser intencional y remover conciencia