El movimiento Alianza PAIS (IV): Cinco revoluciones y una constitución

La llegada de Rafael Correa a la presidencia de Ecuador el 15 de enero de 2007, tras la victoria de Alianza PAIS, pone en marcha el proyecto de la Revolución Ciudadana, que a su vez se articula en varios ejes programáticos o “revoluciones”: constitucional y democrática; ética; económica y productiva; educativa y de salud; y revolución por la dignidad, la soberanía y la integración latinoamericana [1]. Algunos de estos puntos se vieron afectados por las modificaciones legislativas impulsadas durante la consulta popular del 7 de mayo de 2011.

  • Revolución constitucional y democrática

La campaña de Alianza PAIS en las elecciones presidenciales de 2006 se centró fundamentalmente en la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente que elaborase una nueva Carta Magna y permitiera así llevar a cabo los cambios planteados en su programa [2].

La nueva Constitución, refrendada en referéndum el 28 de septiembre de 2008, otorgó “mayores poderes al Ejecutivo, sobre todo en materia económica”, pues le concedió “la última palabra, de forma directa o indirecta, en las políticas fiscal, monetaria, cambiaria y financiera, los Consejos Nacionales para la Igualdad, el Plan Nacional de Desarrollo (PND), e incluso puede disolver la Asamblea Nacional si se opone a su PND” [3].

Manifestantes apoyan el SÍ en el referéndum de 2008 en Ecuador. Fuente: axisoflogic.com

Manifestantes apoyan el SÍ en el referéndum de 2008 en Ecuador. Fuente: axisoflogic.com

Numerosas voces criticaron esta concentración de poder, si bien es cierto que paralelamente se establecieron mecanismos adicionales de control sobre el Ejecutivo que no existían hasta entonces [4]. Además, se crearon dos nuevos poderes: el electoral, que vela por garantizar la legalidad y la transparencia en los procesos electorales, y el de participación ciudadana y control social.

De este modo, la nueva Constitución cumple con el deber para el que fue creada: otorgar mayor capacidad de control al Estado sobre entidades clave con el fin de garantizar la transparencia y evitar el clientelismo, y reforzar la institucionalidad del Estado a través de la corresponsabilidad entre poderes.

Para completar la mejora de los servicios públicos, el presidente ecuatoriano sacó adelante por decreto una polémica reforma del sistema de acceso y calificación de los profesionales al funcionariado del Estado, mediante la creación del Instituto Nacional de la Meritocracia, que complementa a la Ley Orgánica del Servicio Público. Esto ha despertado la animosidad de algunos trabajadores con cargos en la administración.

La reforma judicial fue la gran protagonista de la consulta popular del 7 de mayo, al interpelar directamente en cuatro de las diez preguntas sobre asuntos relacionados con el sistema judicial y penal, como la caducidad de la prisión preventiva o la eficiencia del Consejo de la Judicatura.

Así, el referéndum 4 proponía una evaluación exhaustiva de todos los jueces del pleno de dicho Consejo, para depurarlo y, mediante concursos rigurosos, escoger nuevos magistrados. Además, en el referéndum 5 se planteaba cambiar la estructura de nueve miembros del Consejo de la Judicatura por otra con mayor corresponsabilidad y representatividad formada por la Corte Nacional de Justicia, el Fiscal General, el Defensor Público, el poder Ejecutivo y la Asamblea Nacional.

Otra de las novedades introducidas por el gobierno de Rafael Correa en la Carta Magna de 2008 se centra en el derecho del ciudadano al bienestar, basándose en el concepto del “buen vivir” –o ‘sumak kawsay’, en quichua– , “que apunta a una mayor armonía y respeto a la naturaleza (…) se trata de contrarrestar el modelo individualista propio de las corrientes neoliberales y favorecer las antiguas formas de colaboración comunitaria, como la minga” [5][6].

  • Revolución ética

Este apartado del proyecto político del gobierno de Correa se concibe como un ataque frontal a la corrupción, pero también como la necesidad de redistribuir la riqueza en el cuarto país más desigual de América Latina, según el índice de Gini, donde millones de personas viven en situación de pobreza o extrema pobreza, los niveles de desnutrición infantil son muy elevados y el acceso al agua potable, entre otros servicios públicos, está muy lejos de ser generalizado [7].

Los presupuestos generales del Estado resultan reveladores, ya que si hace una década la mayor parte de los recursos económicos de Ecuador se destinaban al pago de la deuda externa -a veces para saldarla de forma anticipada-, ahora son la educación, la sanidad o la vivienda las partidas prioritarias.

Retomando el asunto de la corrupción, tal vez una de las medidas más vistosas del gobierno ecuatoriano sean las relacionadas con la transparencia, que se logra mediante rendiciones de cuentas protagonizadas por el propio presidente Correa, una vez por semana, en un programa que se emite a través de la radio y la televisión públicas. El mandatario explica su agenda semanal, todo lo que ha hecho, hora por hora, incidiendo en los temas más importantes de la agenda nacional e internacional. El éxito de este programa radica en el lenguaje directo de Correa, que no escatima en detalles banales, cotidianos, que hacen su discurso más cercano [8].

La lucha contra la corrupción protagonizó también la consulta popular, que incluía tres preguntas que podrían relacionarse con este frente de actuación. El referéndum 3, por ejemplo, buscaba prohibir que los directores y las principales acciones de instituciones del sistema financiero y de empresas de comunicación privadas sean dueños o tengan participación accionarial fuera de su ámbito, para evitar conflictos de intereses. Correa lo explicaba así en una entrevista con el periodista Ignacio Ramonet [9]:

“Quitarle al sector financiero los medios de comunicación es un cambio real en las relaciones de poder. (…) Si la banca, de los siete canales de televisión poseía cinco… Y los otros dos los controlaba mediante la publicidad. O sea, que si usted quería legislar sobre tasas de interés, tenía una campaña permanente de ‘atentado a la propiedad privada’, a la ‘iniciativa privada’, a la ‘libre empresa’; y los dos canales que no eran de la banca tenían que quedarse calladitos porque, si no, perdían la publicidad”.

No obstante, esta es una de las preguntas que más votos en contra recibió en la consulta popular del 7 de mayo, y gran parte de la población denunció un intento de controlar los medios de comunicación por parte del Estado, coartando la libertad de expresión y de prensa. 

Por su parte, el referéndum 6 quiere poner freno al “enriquecimiento ilícito privado”, facultando a las autoridades para que investiguen los bienes de aquellas personas cuyas fortunas aumenten en un breve espacio de tiempo. La relación con el narcotráfico o la evasión de impuestos es más que evidente.

  • Revolución económica y productiva

Pese a la importancia que tienen para el triunfo de la Revolución Ciudadana los cambios en las instituciones del Estado, quizá las reformas más esperadas por la población sean las económicas. Ya en periodo de campaña, Rafael Correa se centró en criticar aspectos como la tercerización (o subcontratación) y la dolarización, y en prometer el fin de las políticas del Fondo Monetario Internacional y de la independencia del Banco Central [10].

Cabe prestar especial atención, por el gran número de personas al que afecta, a la obligación de afiliar a los empleados a la Seguridad Social y la reforma agraria. En el primer caso, la consulta popular del 7 de mayo resultó clave, ya que la aprobación de la pregunta 10 convierte en infracción penal no inscribir en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social a los trabajadores en relación de dependencia. En el segundo caso, el equipo de Correa, que prohibió la acumulación latifundista de tierras al poco de asumir el poder, siguió adquiriendo terrenos (a finales de 2010, llevaba compradas unas 200.000 hectáreas cuadradas) para repartirlas posteriormente entre los agricultores.

  • Revolución educativa y de salud

Como hemos mencionado al hablar de la “revolución ética”, la reordenación presupuestaria permitió incrementar las infraestructuras educativas, sanitarias y de vivienda. Por primera vez en décadas, la inversión social de 2008 (31%) superó el monto asignado al pago de la deuda (20%) en el aspecto cuantitativo; la parte cualitativa sigue siendo una asignatura pendiente [11].

No obstante, en el caso de la educación se están poniendo en marcha iniciativas interesantes por tratarse de proyectos transversales, que benefician a varios sectores. Es el caso del programa Hilando desarrollo, que busca incrementar los niveles de escolarización en las áreas rurales. Según datos del Sistema de Indicadores Sociales del Ecuador (SIISE), “el 70,6% de la población de entre 6 y 17 años no se matricula en las escuelas por motivos económicos”. Y una de las principales razones que impiden la escolarización es la falta de dinero para comprar uniformes escolares, obligatorios en todas las escuelas del país. Por ello, Hilando desarrollo pone a disposición de las familias de zonas rurales uniformes elaborados por artesanos de la zona, incentivando la producción y aumentando los índices de escolarización.

En cuanto a las preguntas de la consulta popular, la aprobación de los referéndum 7 y 9 suponen un paso más en las políticas de protección de la infancia, al prohibir los juegos de azar y regular la emisión en los medios de comunicación de mensajes de violencia, explícitamente sexuales o discriminatorios [12].

  • Revolución por la dignidad, la soberanía y la integración latinoamericana

Acabar con la dependencia de Estados Unidos, establecida a partir de los años 60, es a grandes rasgos el objetivo de este eje programático. Su plasmación más concreta se anunció ya durante la campaña electoral de Alianza PAIS en 2006: la retirada de la base aérea estadounidense Eloy Alfaro de la ciudad de Manta, en la provincia costera de Manabí [13]. La salida de las fuerzas extranjeras se hizo efectiva en septiembre de 2009, al no renovar el gobierno de Correa el convenio que permitía a los norteamericanos establecerse en el país. Se entiende esta decisión como una forma de recuperar parte de la soberanía perdida al permitir el establecimiento de un ejército extranjero en territorio ecuatoriano.

Además, el gobierno correísta se ha erigido como un firme defensor del asociacionismo latinoamericano para actuar desde un frente común. Lejos de compartir la visión mercantilista y financiera de instituciones regionales como Mercosur o la Comunidad Andina, Correa defiende una integración más ideológica, en la línea de la llamada ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América), buscando, por ejemplo, la coordinación de políticas laborales y productivas a nivel regional para evitar la dependencia del capital extranjero [14].

En definitiva, estas políticas son la plasmación real del mensaje ideológico de la Revolución Ciudadana. “La Patria ya es de todos”, reza el lema de Alianza PAIS, que implica la recuperación de los elementos que hacen posible la existencia de dicha patria: soberanía, identidad, patrimonio… Y con ello, el acceso a los servicios ciudadanos como la educación, la salud, la vivienda o la cultura. Se trataría, pues, de regenerar los derechos intangibles de todo Estado para poder disfrutar de los bienes tangibles.


[1] RECALDE, Paulina: “Elecciones presidenciales 2006: una aproximación a los actores del proceso”, en: Publicación Iconos, nº 27, FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Ecuador, Quito, 2007, p. 21.

[2] HARNECKER, M.: Ecuador: la revolución urgente. Entrevista a Ricardo Patiño. Fundació Nous Horitzons, Caracas, 2010, p. 36.

[3] MARTÍN-MAYORAL, Fernando: “Estado y mercado en la historia de Ecuador. Desde los años 50 hasta el gobierno de Rafael Correa”, en: Revista Nueva Sociedad,  nº 221, Fundación Friedrich Ebert, 2009, p. 132.

[4] Se trata de la revocatoria del mandato del Presidente y de la llamada “muerte cruzada”, en virtud de la cual un poder puede destituir a otro y convocar elecciones para dirimir el conflicto.

[5] MARTÍN-MAYORAL, Fernando: “Estado y mercado…”, Op.cit., p. 132.

[6] Según la Real Academia Española de la Lengua, en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, ‘minga’ es una “reunión de amigos y vecinos para hacer algún trabajo gratuito en común. En Ecuador y Perú, también: trabajo agrícola colectivo y gratuito con fines de utilidad social”.

[7] En 2006, casi el 13% de los ecuatorianos se encontraba en extrema pobreza y un 38% en pobreza, según datos de The World Bank Group recogidos por http://www.ecuadorvolunteer.org/es/informacion_ecuador/estadisticas.html

[8] HARNECKER, M., Ecuador: la revolución urgente…, Op.cit., pp. 60-62.

[9] Le Monde Diplomatique. Entrevista de Ignacio Ramonet a Rafael Correa, publicada el 3 de enero de 2010.

[10] HARNECKER, M.: Ecuador: la revolución urgente…, Op.cit., p. 33. Rafael Correa se mostró desde el principio contrario a la dolarización. Sin embargo, dejó claro en todo momento que “vamos a mantenerla porque será más costoso salirse de ella”.

[11] Le Monde Diplomatique. Op.cit.

[12] Cabe tener en cuenta al valorar esta medida que no es infrecuente encontrar en los barrios más marginales de las ciudades de Ecuador a grupos de niños jugando a máquinas tragaperras amarradas a las puertas de los establecimientos o, directamente, en mitad de una calle.

[13] El presidente Jamil Mahuad firmó en 1998 el convenio que cedía al Ejército de EE.UU. el uso de las instalaciones militares de Manta durante diez años. Esta decisión generó numerosas protestas ciudadanas, por el rechazo general a las fuerzas armadas estadounidenses, pero también al considerarlo una pérdida de soberanía y por el posible uso de la base para operaciones dentro del marco del Plan Colombia. VARIOS AUTORES, “¿Operaciones de avanzada o base militar operativa? Un análisis de la Base de Manta”, Documento de trabajo para la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos, Ecuador, 2007. Disponible en línea a través del portal www.inredh.org.

[14] Le Monde Diplomatique. Op.cit.


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Sobre María Casinos Rosell

Periodista y especialista en información internacional y países del Sur. Ha trabajado y dirigido medios escritos de ámbito local. Ha residido en Ecuador, donde ha trabajado como periodista y ha colaborado en distintas organizaciones sociales. Interesada en la comunicación desde el Tercer Sector. Devoradora de series, viajera empedernida y adicta a twitter. En LinkedIn: Maria Casinos Rosell. En Twitter: @la_casitos