El movimiento Alianza PAIS (III): Patria Altiva y Soberana. Hacia la victoria en las elecciones presidenciales de 2006

Jóvenes en una actividad del Movimiento Alianza PAIS el pasado agosto de 2013. Fotografía: Facebook Movimiento Alianza Pais.

Personas en una actividad del Movimiento Alianza PAIS el pasado agosto. Fotografía: Facebook Movimiento Alianza País.

En el capítulo anterior de la serie sobre la reciente política ecuatoriana, señalamos que la notoriedad alcanzada por Rafael Correa en los medios de comunicación en su breve etapa como ministro del gobierno de Palacio resultó clave para impulsar el Movimiento Alianza PAIS [1]. Sus intervenciones fuera de lo “políticamente correcto”, y quizás también su claridad a la hora de hablar sobre aspectos económicos, despertaron la curiosidad sobre la figura el exministro en numerosas organizaciones sectoriales de varias provincias [2].

La diversidad de la tipología y la procedencia de tales organizaciones fue lo más llamativo: desde Cámaras de Comercio, como la de Santo Domingo de los Colorados, hasta asociaciones estudiantiles, pasando por instituciones de ciudades y/o provincias gobernadas históricamente por la derecha, como Guayaquil o Quevedo [3]. La rendición de cuentas de la etapa de Correa como ministro estaba detrás de las visitas que realizó por todo el país en los meses posteriores a su cese en el cargo.

Según relata el propio Ricardo Patiño, que acompañó a Correa en todas aquellas visitas, las llamadas de personas de todo el territorio ecuatoriano interesadas en que el exministro impartiera conferencias eran ya muy numerosas en los meses de octubre y noviembre de 2005. A un año vista de los comicios presidenciales y con un palpable ambiente electoral en todo el país, Correa comenzó a perfilarse como candidato a la Presidencia de la República.

Para garantizarse los apoyos y no protagonizar un suicidio electoral, Correa y su equipo aprovecharon las visitas por todo Ecuador para ir forjando alianzas a través de líderes comunitarios que se comprometían a movilizar a más gente a favor de la candidatura. Si bien la implicación de organizaciones sociales y partidos políticos de la izquierda fue importante para la creación de Alianza PAIS, el verdadero movimiento surgió “de las bases sociales, representadas en la figura política de los comités ciudadanos en sus diferentes formas: familiares, barriales, zonales, locales y provinciales” [4].

De ahí surge la idea de la Revolución Ciudadana: en primer lugar, como rechazo a la partidocracia, y en segundo lugar para recuperar la acción de la ciudadanía.

Hasta hace poco tiempo atrás, actuar en política implicaba estar en un partido político. La ciudadanía no tomaba ningún tipo de decisión, no participaba en nada, se sentía absolutamente excluida. (…) La política era tan sucia que la ciudadanía no se sentía parte de ella. Frente al descrédito de las organizaciones políticas, nosotras teníamos que decirle a la gente: “Vean, aquí hay un movimiento de ciudadanos en el que usted puede involucrarse, aquí hay una revolución de la ciudadanía, no le tenga miedo a la política, (…) acá tendrá espacio para participar [5].

Una vez conseguidos los apoyos, Alianza PAIS se organizó de forma completamente horizontal. Sin jefes ni directores provinciales: la responsabilidad del movimiento en cada zona recaía en un colectivo, nunca en un individuo [6]. Esta horizontalidad resulta coherente con el espíritu originario de Alianza PAIS, el rechazo a la estructura tradicional de los partidos y a la escasa participación de la base social. Sin embargo, también resulta paradójica, si tenemos en cuenta el personalismo de Rafael Correa, la importancia que se da al líder, “brazo ejecutor” de la Revolución Ciudadana y protagonista exclusivo de la imagen propagandística de Alianza PAIS.

Precisamente la campaña de este movimiento fue uno de los grandes activos del futuro mandatario para asegurarse la victoria. “Correa ha sabido rodearse de un equipo que ha logrado crear una propaganda muy original e innovadora”, señala el doctor en Historia de América Latina Rogelio Núñez. Unos carteles diferentes y modernos [7], una fotografía de cuidada estética y un material audiovisual muy creativo y muy duro con la oposición contribuyeron al éxito en las Presidenciales [8].

En cuanto a la configuración de las listas, el objetivo de Alianza PAIS era incluir a colectivos muy distintos para atraer al mayor número de electores posibles. Correa trató sin éxito de contar con un candidato vicepresidencial indígena [9]. Finalmente, otro candidato representante de minorías excluidas, Lenin Moreno, ocupó ese lugar [10].

Así las cosas, todas las encuestas daban como ganador a Rafael Correa. Pero el 15 de octubre de 2006 saltó la sorpresa y, tras el recuento de la primera vuelta [11], el candidato de Alianza PAIS quedaba segundo, a cuatro puntos del aspirante del Partido Renovador Institucional (PRIAN), Álvaro Noboa, obligando a Correa a acudir a una segunda ronda que él pensó no sería necesaria.

Este hecho obligó a Alianza PAIS a cambiar la estrategia utilizada hasta ese momento en la campaña electoral, basada fundamentalmente “en dos elementos: ubicar a la partidocracia como su antagónico y proponer una reforma política, constitucional, a través de la figura de la Asamblea Constituyente” [12]. Se dejaron, pues, de lado otros aspectos en los que Noboa sí insistió, como las políticas de vivienda y empleo o la dolarización de la economía.

A partir de este momento, la estrategia consistió en forjar nuevas “alianzas y acercamientos políticos” y desgastar la imagen del oponente mediante la denuncia de “presuntas prácticas ilegítim as de Noboa como empresario”. Así lo explicaba el propio Correa [13]:

Nuestra lucha era contra el stablishment político. Sí cambió el escenario que esperábamos. Nosotros pensábamos pasar a la segunda vuelta con León Roldós, ahí se hubiera podido continuar con el mensaje de la ciudadanía contra la partidocracia, pero pasamos con Álvaro Noboa. Hay que hablar de seguir tendiendo patria o tener un (Anastasio) Somoza.

Y el cambio surtió efecto. El respaldo del electorado se multiplicó, con interesantes iniciativas ciudadanas en Quito y Guayaquil [14], y el resultado fue la victoria, el 26 de noviembre de 2006, con el 56,67% de los votos.


[1] PAIS es el acrónimo de Patria Altiva y Soberana. La clasificación como “movimiento” y no como “partido” persigue una mayor cercanía con la población, desencantada con la política.

[2]HARNECKER, Marta: Ecuador: la revolución urgente. Entrevista a Ricardo Patiño. Fundació Nous Horitzons, Caracas, 2010, p. 14. 

[3]Ibídem, pp. 14–16.

[4]Creación y organización del Movimiento Alianza PAIS, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, disponible en línea, http://www.puce.edu.ec/sitios/observatorio/images/documentos/movimiento_ALIANZAPAIS.pdf.
La configuración del movimiento se caracterizó por la realización de diferentes asambleas y reuniones nacionales en las que participaron el Partido Socialista Frente Amplio, agrupaciones de funcionarios públicos y movimientos humanistas.

[5] HARNECKER, Marta: Ecuador: la revolución urgente… Op.cit., pp. 17-18.

[6] Ibídem, p. 21.

[7] En cualquier rincón del país, hasta en los más remotos pueblos del Oriente, pueden encontrarse carteles y fotografías de Rafael Correa y fachadas pintadas con los colores y los lemas de Alianza PAIS, tales como “A la Patria dale el SI”, o “La Revolución Ciudadana está en marcha”.

[8] RECALDE, Paulina: “Elecciones presidenciales 2006: una aproximación a los actores del proceso”, en: Publicación Iconos, nº 27, FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Ecuador, Quito, 2007, p. 7. El comercial de televisión denominado ‘partidocracia’ difundido por Alianza País dejaba ver a un león persiguiendo a una gacela. El texto hace referencia a la partidocracia como los dueños de la patria y la democracia, como ‘la dictadura de las mafias que se hacen llamar partidos políticos’. Se afirma que ‘la figura de un Congreso decadente es con lo que hay que terminar para ir juntos hacia la Asamblea Constituyente’. Otro comercial que tuvo mucha repercusión fue aquel en el que un hombre tomaba un ascensor en el que se podía leer Congreso Nacional y dentro del cual iban montados dos personas disfrazadas, una de payaso y otra de superhéroe.

[9] HARNECKER, Marta: Ecuador: la revolución urgente… Op. Cit., pp. 24-25. El Movimiento Indígena Pachakutik rechazó la propuesta de Alianza PAIS de presentarse juntos a las elecciones porque dudó de las posibilidades de ganar de Correa y porque éste no aceptó que el candidato presidencial fuera propuesto por Pachakutik y Correa optara a la vicepresidencia.

[10] Ibídem, p. 25. Lenin Moreno es un político que perdió la movilidad de sus piernas tras recibir un disparo durante un intento de robo. Moreno había militado en la izquierda en su época de estudiante y trabajaba como empresario turístico, además de ser dirigente gremial de dicho sector. “Queríamos significar con ello que íbamos a trabajar por los sectores postergados, los sectores incluso invisibilizados, como era el caso de las personas con discapacidad”, relata Ricardo Patiño.

[11] El recuento de votos dio a Álvaro Noboa el 26,83% y a Correa el 22,84%. Alianza PAIS manifestó sus sospechas de fraude, ya que el Tribunal Supremo Electoral está “manejado por los propios partidos políticos, se convierte en un organismo con rol de juez y parte” (RECALDE, P., Op. Cit.), si bien este hecho no pudo ser demostrado. Además, siguiendo a Recalde, se debe tener en cuenta que en Ecuador cabe diferenciar entre “la visión política que se crea desde los medios” de comunicación, amparada en sondeos y líderes de opinión, y la construcción política “no mediatizada (…) que se alimenta en las instancias familiar, barrial, local y provincial”.

[12] RECALDE, Paulina: “Elecciones presidenciales 2006…” Op. Cit., pp. 21-22.

[13] El Universo, edición del 16 de noviembre de 2006, en: Ibídem, p. 22.

[14] Según explica Recalde (ibídem, p. 23), se generaron formas de resistencia a la candidatura de Álvaro Noboa mediante la difusión de caricaturas, blogs, videos, etc. “Formas no oficiales que rebasan el ámbito de los medios de comunicación convencionales y tienen una capacidad lógica de multiplicación”.


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Sobre María Casinos Rosell

Periodista y especialista en información internacional y países del Sur. Ha trabajado y dirigido medios escritos de ámbito local. Ha residido en Ecuador, donde ha trabajado como periodista y ha colaborado en distintas organizaciones sociales. Interesada en la comunicación desde el Tercer Sector. Devoradora de series, viajera empedernida y adicta a twitter. En LinkedIn: Maria Casinos Rosell. En Twitter: @la_casitos