De la pobreza a la revolución del campesino colombiano [FOTO-Reportaje]

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

* Reportaje fotográfico Juan Santacruz

Bogotá. COLOMBIA// Los campesinos colombianos no luchan solos. Estudiantes universitarios, sindicatos y habitantes concienciados con los problemas del sector agropecuario se unieron a las movilizaciones y bloqueos iniciados once días antes del gran Paro Nacional. El pasado 29 de agosto quince marchas salían desde diferentes puntos de Bogotá rumbo a la emblemática Plaza de Simón Bolívar, testigo de las grandes conquistas de derechos en el país. No todos los manifestantes pudieron llegar, sin embargo. Con un saldo de cuatro muertos, 200 heridos, 512 detenidos y un toque de queda instaurado en tres de las 20 localidades de la ciudad, concluía una jornada que aún hoy mantiene en desconcierto a los ciudadanos capitalinos.

“Estamos atravesando por  una tormenta”, reconoció en una comparecencia de prensa ese día Juan Manuel Santos, presidente del país, después de haber afirmado públicamente que el “tal paro agrario no existe”y haber despertado, con esa “desafortunada” frase, la solidaridad de muchos de los ciudadanos y ciudadanas de Colombia, campesinos o no.

Antes de llegar al punto de encuentro, en la Carrera 7 con Calle 22, comenzaron las primeras batallas campales. El ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios) y una minoría encapuchada que supo hacerse notar con sus prácticas no pacíficas, iniciaron una ola de violencia que desvió la atención de las verdaderas causas de la protesta. Con el lanzamiento de gases lacrimógenos y con el uso de mangueras de agua a presión, el ESMAD optó por disolver a los manifestantes que se dirigían a la plaza.

*Vídeo realizado por Francesca Catricalá, Laura Romero (Agora Colombia) y Noelia Vera (Hemisferio Zero)

Son muchas las hipótesis que se barajan en torno a estos comportamientos vandálicos y también al abuso de la fuerza de las autoridades desplegadas en las zonas de marcha. Gustavo Petro, Alcalde Mayor de Bogotá, culpó a un grupo criminal formado por paramilitares desmovilizados conocido como ‘Los Paisas’ de pagar a jóvenes de la localidad bogotana de Suba para destruir un puesto de la Policía, sabotear comercios y fomentar actos vandálicos. Juan Manuel Santos comunicaba previamente, por su lado, que estos hechos fueron responsabilidad del movimiento político de izquierdas Marcha Patriótica, liderado por la ex senadora Piedad Córdoba, con el objetivo de “imponer su propia agenda”. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseguró que todo esto fue obra de infiltrados de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y Piedad Córdoba dijo, a su vez, que los verdaderos responsables fueron desmovilizados de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia. Mientras tanto, ciudadanos y ciudadanas presentes en esta movilización siguen difundiendo vídeos y fotografías de heridos e “infiltrados del Esmad” a través de diversas redes sociales con el objetivo de demostrar quiénes fueron los que rompieron el pacifismo con el que fue convocada esta movilización a nivel nacional.

El viernes Juan Manuel Santos decidió levantar a su gobierno de las mesas de negociación con los campesinos y desplegó a 50.000 efectivos militares a lo largo del país para “recuperar la confianza” de los colombianos, 8.500 destinados en Bogotá. Con aires militares amanecía la plaza de Simón Bolívar defendiendo la versión de un Ejecutivo que confesaba “estar perdiendo la paciencia” ante los bloqueos del sector agropecuario secundados por las masas populares. Con “gran lástima” recibían la noticia los campesinos, cuyos líderes cedieron al levantamiento de los bloqueos en carreteras y pueblos del país pero no al cese de la lucha política.

Este domingo el Gobierno y los indígenas del departamento de Nariño llegaron a un acuerdo que cede derechos y que a cambio recibe la promesa de levantar el paro y normalizar la movilidad en la zona. Juan Manuel Santos, desde Ipiales, animó a los campesinos a “construir un gran pacto nacional por el desarrollo agropecuario” y aseguró que pronto firmará un decreto para arrancar con el Gran Pacto Nacional para el Sector Agropecuario y Desarrollo Rural. Mientras tanto continúan las protestas en ciertas partes del país y siguen habiendo disturbios en la localidad de Suba, en Bogotá.

Lo que llevó a los campesinos a la calle

Informes en años pasados del propio Gobierno de Colombia ya habían anunciado que de cada 100 campesinos nacionales, 68 son pobres y 33 indigentes sin embargo el 72% de los productos que se venden en Colombia provienen de pequeños agricultores. La situación del sector agropecuario se convirtió en uno de los principales puntos en los planes de desarrollo del actual mandatario colombiano no obstante, a un año de acabar legislatura, el problema ha seguido sin tratarse hasta esta oleada de protestas y a pesar de haber sido el primer punto a tratar con las Farc en las mesas de negociación en La Habana (Cuba).

Hasta estos momentos no ha existido una política de Estado que defina cuál es el modelo de agricultura que necesita el país y que sea rentable tanto para grandes como para pequeños productores. Según Orlando Pamo, campesino del departamento del Tolima, “Colombia tiene recursos suficientes para alimentar a todos y a todas y bien”, hecho que no justifica la situación de extrema pobreza en los campos del país.

Hay problemas estructurales, por otro lado, que entorpecen la situación del campesinado. El mal estado de las carreteras (que encarece los costos de los productos), los precios de los fertilizantes (que en Colombia son más altos que en cualquier otro país de Latinoamerica), la falta de créditos, el aumento de las importaciones debido a los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y Europa, los acuerdos en la misma línea alcanzado con los países andinos y la expropiación de tierras y desplazamientos forzados ocasionados por la presencia de grandes multinacionales, han provocado esta situación.

Según el Movimiento Dignidad Papera, la tierra cultivable en Colombia supone un 19% del total, sin embargo tan sólo se usa el 4%. El 60% de los campesinos no tienen ni siquiera agua potable.

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

 

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz

Paro Nacional. Bogotá, Colombia. Fotografía Juan Santacruz


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Noelia Vera

Periodista especializada en Información de Agencia y Última Hora + Internet en Tiempo Real. Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en Buenos Aires y en CNN+, entre otros. Actualmente es Directora de Contenidos de Ágora News y colaboradora de 1001 Medios y Utopía TV. Con blog personal de desahogo y enamorada de América Latina. Contacto: noelia.vera@hemisferiozero.com