#PeriodismoLibre – Makaila Nguebla: “El régimen en Chad desprecia la libertad de expresión”. La información, derecho amenazado en Chad [+VÍDEO]

Según el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

Makaila Nguebla durante la entrevista (Dakar). Foto: Sylvain Cherkaoui

Makaila Nguebla durante la entrevista (Dakar). Foto: Sylvain Cherkaoui

El pasado mayo, Makaila Nguebla, bloguero y activista chadiano era interrogado por la policía senegalesa en Dakar y acusado por varios delitos, entre ellos, el haber incitado a los jóvenes chadianos a una revuelta popular contra el régimen de Idriss Déby a través de su blog y de las redes sociales. Horas después, era expulsado de Senegal y enviado a Guinea Conakry, donde su integridad física y moral corren peligro. La expulsión de Makaila coincidía con la visita del Ministro de Justicia chadiano a la capital senegalesa.

Alrededor de las 6:30 de la mañana del pasado 6 de mayo, Makaila recibía una llamada de la policía senegalesa citándole para un encuentro al día siguiente. El periodista chadiano, desconfiando de esta citación, acudió acompañado por un responsable de Aministía Internacional. En la comisaría, tras impedir la presencia del testigo de la ONG, Makaila fue interrogado durante varias horas y acusado de diferentes delitos. Esa misma noche fue introducido en un avión y enviado a Guinea Conakry.

“Una mujer que me acompañaba en el avión me vio tan angustiado que me ofreció su ayuda y me abrió las puertas de su casa”, cuenta Makaila agradecido en una conversación telefónica. Conocido activista y defensor de los derechos humanos, cuenta con el apoyo de numerosos activistas y diferentes ONG que están colaborando con él haciendo público su caso a través de las redes sociales y de diferentes medios de comunicación. Así, su detención y posterior expulsión fue largamente difundida en Twitter a través del hastag #FreeMakaila.

Sin embargo, la trayectoria de Makaila no ha sido fácil. Estudiante en Túnez, activista, periodista y bloguero, nunca tuvo miedo de alzar la voz y denunciar las violaciones de los derechos humanos que se cometían en su país. “Mi objetivo es sensibilizar a la opinión pública sobre lo que ocurre en Chad para que la comunidad internacional sea consciente del drama chadiano”, cuenta Makaila. En 2005, por órdenes del gobierno de Idriss Déby, fue expulsado de Túnez, donde gracias a las presiones populares que se produjeron en su apoyo, el régimen de Ben Ali le ofreció la opción de elegir un país de acogida en lugar de ser extraditado a Chad.

Makaila Nguebla

Así llegó a Senegal, donde ha pasado ocho años en una situación muy complicada. A pesar de haber solicitado en numerosas ocasiones el asilo político, nunca recibió ninguna protección del gobierno senegalés. “Aparte de mi carnet de prensa, que me sirve como documento de identidad, no tengo ningún otro documento que pueda justificar que soy chadiano o refugiado político. Me he convertido en un apátrida”, declara Makaila.

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Vídeo: Almudena Barragán/ Alma Toranzo/ Sylvain Cherkaoui.

En la entrevista que Hemisferio Zero tuvo la oportunidad de realizarle el pasado mes de diciembre, Makaila se mostró a pesar de todo tranquilo. “Nosotros tenemos bastante libertad para expresarnos libremente en una web o un blog porque estamos en el extranjero. No tenemos riesgo por publicar artículos contestatarios o denunciadores del poder en el régimen”. Sin embargo, parece que la seguridad de Makaila corría más peligro del que él imaginaba.

El cuestionamiento de las relaciones entre Senegal y Chad no es nuevo. Hissène Habré, ex dictador chadiano acusado de crímenes contra la humanidad, vive en la capital senegalesa desde hace más de veinte años, algo que ha costado a Senegal un sinfín de críticas provenientes de diferentes ONG y actores de la comunidad internacional. “Como sabéis, Senegal es una gran democracia. Sin embargo, tengo la impresión de que hay una relación bastante oculta, dudosa y nebulosa entre el gobierno de  Senegal y las instituciones chadianas”, manifestaba Makaila.

En Conakry, Makaila teme por sus seguridad. La denuncia de lo que ocurre en su país de origen y su lucha incansable por los derechos humanos le ha llevado a una situación extremadamente complicada. Ahora, todas sus energías están puestas en encontrar una solución, buscar alternativas y solicitar protección a la comunidad internacional. “Si me extraditan a Chad mi vida corre peligro”, sentencia.


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Sobre Alma Toranzo

Periodista especializada en información internacional. Actualmente se encuentra en Dakar (Senegal). Anteriormente ha escrito crónicas desde Latinoamérica. Contacto: alma.toranzo@hemisferiozero.com