China, Uganda y la cooperación Sur-Sur

Por Anna Tapia*.

Kampala, UGANDA// En la ciudad ugandesa de Mbarara, cerca del parque nacional del Lake Mburo, un ingeniero de puentes y caminos, Ging, y su chófer ruandés, Banwa, regresan a Kampala después de hacer una visita de prospección en la carretera que la China Communications Construction Company (CCCC) está construyendo de Mbarara a Ntungamo, población donde nació el presidente ugandés, Yoweri Museveni.

Ging es el jefe de proyectos de la constructora china en Uganda, donde llegó hace dos años desde Shangay. “Nosotros, China, somos quienes estamos desarrollando Uganda”, afirma y añade: “y nadie nos parará”. En Uganda la red de carreteras es deficitaria y, según Ging, “es uno de los principales problemas del país para liberar su potencial económico”. Según la agencia ugandesa de carreteras, la Uganda National Road’s Authority (UNRA), de los 20.000km de carreteras del país, tan solo un 15% están pavimentadas con asfalto.

Ging y su chófer, Banwa, cruzando la linea del Ecuador en Masaka (Uganda). Foto: Anna Tapia

Ging y su chófer, Banwa, cruzando la linea del Ecuador en Masaka (Uganda). Foto: Anna Tapia

Relación de China con Uganda

La relación de Uganda y China se remonta a épocas coloniales, una “amistad” que se ha incrementado a lo largo de los 50 años de la independencia del país africano. Unas relaciones y una cooperación basada en las telecomunicaciones, el petróleo, el gas y el comercio. Además, gracias a un marco libre de impuestos arancelarios, las exportaciones ugandesas en China se han incrementado, así como la importación de productos y artículos de primera necesidad chinos a bajo coste. Así, China se ha posicionado como la primera socia comercial en los sectores energéticos de Uganda, por delante de Reino Unido, tras ganarse la simpatía del gobierno de Museveni gracias a las concesiones comerciales y a una cooperación sin condicionantes, con el compromiso chino de no interferir en los asuntos internos ugandeses.

Además de Uganda, en los últimos años las inversiones chinas en África están relacionadas con la necesidad estratégica de petróleo y materias primas, de modo que una parte más que significativa de estas inversiones van a parar al sector extractivo. Compañías chinas como la Chinese Nacional Petroleum Corporation (CNPC) tienen fuertes intereses en países como Angola, Nigeria o Sudán. Como otros donantes, China también ha construido en Uganda algunos “elefantes blancos”, o grandes inversiones poco útiles, como el estadio de fútbol ‘Nelson Mandela’ de Kampala. Conocido popularmente como Namboole Stadium, es una instalación que solo se utiliza para los partidos de la selección ugandesa.

La cooperación de China con África

CHINA-AFRICA_

Históricamente, el contacto de China con África ha variado desde la fundación de la República Popular China (1949), una relación que siempre ha ido asociada con las políticas internas chinas. Con el deterioro de las relaciones con la antigua URSS, China dio un giro y dirigió su foco hacia el llamado Tercer Mundo. Así, a finales de los años 50 del siglo pasado, otorgó apoyo ideológico y militar a los movimientos anticolonialistas y revolucionarios que se sucedían en el continente africano.

La política china con África se reformuló a partir de 1978, cuando bajo el liderazgo del presidente chino Deng Xiaoping, la República Popular China apostó por la globalización económica como estrategia de desarrollo. China se abría al mundo. A partir de los años ochenta, se inició la creciente relación cooperante entre China y África, ante el fallo de la cooperación Norte-Sur con los Planes de Ajuste Estructural neoliberales impulsados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Como consecuencia, en los 90 el país aceleraría sus planes de desarrollo con África. Una cooperación Sur-Sur destinada a promover la cooperación técnica, económica y política entre países en desarrollo, con dimensiones bilaterales, intrarregionales, interregionales y multilaterales, para conseguir su integración en la economía mundial.

Desde 1996, empresas chinas iniciaron una carrera por la adquisición de recursos del continente africano a cambio de infraestructuras (parlamentos, estadios, carreteras). Hoy, se calcula que alrededor de 800 empresas chinas operan en 49 países africanos y que 480 despliegan proyectos con empresas africanas.

Con el cambio de milenio, en el 2000 se celebró el primer Foro de Cooperación China-África (FOCAC) y se definió con los países africanos el marco de cooperación con China basado en la inversión para mejorar el bienestar africano -construcción de viviendas, carreteras, pozos, hospitales, etc.- a cambio de facilitar el acceso chino a los recursos naturales e hidrocarburos ante la elevada necesidad de abastecimiento de la potencia asiática. En estos vínculos de cooperación, China se ha ganado la confianza de muchos dirigentes africanos al no tener un pasado colonizador.

A nivel económico, el país asiático ha cancelado la deuda externa a algunos estados, concede préstamos a intereses muy bajos y ha aumentado las exportaciones africanas, así como también han crecido sus importaciones a África, las cuales son competidoras baratas de los productos africanos locales. La eclosión de China entre los países donantes ha despertado muchos recelos entre los donantes tradicionales como Reino Unido, Francia o Estados Unidos.

¿Es China un socio en el desarrollo? ¿Un competidor económico? ¿O un nuevo colonizador de África? Estas preguntas han dado pie a diferentes líneas de pensamiento en occidente en torno a la relación de China con África. Así, han emergido múltiples debates en foros académicos sobre el impacto chino en la cooperación al desarrollo. A nivel de cifras, poco se ha sabido sobre los números reales de la cooperación china en África. No obstante, recientemente se presentó AidDataChina, una iniciativa promovida por el Centro de Desarrollo Global (CGD) para aumentar la transparencia de la ayuda al desarrollo en el mundo y, en especial, de China. Esta nueva y útil herramienta permitirá saber más sobre el monto que financia China en el continente africano.

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*Anna Tapia López (@ATapiaL) es periodista y máster en relaciones internacionales y estudios africanos. La curiosidad por conocer mundo la ha llevado a dar tumbos, ahora en Uganda. Le interesa un continente, África, y las historias, a menudo olvidadas, que allí se cuentan.


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