Sastre, soldado y comandante

Photo:Diego Represa

Yasser Shommo. Fotografía: Diego Represa

La oposición siria, cada vez más consciente del abandono y olvido por parte de la comunidad internacional, continúa la lucha abnegada contra el ejército de Bashar al-Assad. En la zona fronteriza con Turquía, un antiguo diseñador de moda es ahora el líder de una de las brigadas del Ejército Libre Sirio que combaten en la desesperada batalla por Alepo.

Según comentan los soldados de la Liwáh (brigada) Amir ibn al-Aas, del Ejército Libre Sirio, Yasser Shammo es un hombre tranquilo y un líder carismático. Dos cualidades necesarias para ser respetado y querido entre sus hombres. Con su impecable uniforme mimetizado y su AK-47 colgado del hombro, nadie diría que este sirio de ojos azules y sonrisa afable era antes un sencillo diseñador de moda con varios negocios en Siria, Turquía y Grecia. “Yo era diseñador de ropa de mujer. Hacía vestidos de boda, pantalones, faldas, camisetas y hasta ropa de deporte”, comenta mientras se sirve una taza de té. Ahora es un líder militar con cientos de hombres a su mando dispuestos a todo para derrocar el gobierno de Bashar al-Assad.

¿Cómo cambió la máquina de coser por el fusil?

Supongo que como todos los que nos sumamos a la revolución. Al principio empecé acudiendo a las manifestaciones de los viernes, de forma pacífica. Poco a poco el régimen empezó a responder cada vez con más violencia y un día nos arrestaron a miles. Pasé tres meses en prisión. Me torturaron con descargas eléctricas, me arrancaron las uñas… Cuando salí, no me quedaba otra más que unirme a la revolución armada que se estaba gestando. Le dimos a Bashar (al-Assad) seis meses de manifestaciones pacíficas.. ¡Seis meses! Eso fue lo que tardamos en comprender que para el régimen no existe otro lenguaje más que el de las armas.

(Mientras habla se va la luz. Los cortes eléctricos en Siria ocurren cada seis horas. Sus hombres encienden un generador diesel y entonces continua)

Su unidad se curtió en la Batalla de Azaz. ¿Cómo fue?

Eso fue durante el ramadán (Julio-Agosto de 2012). Estuvimos combatiendo durante veinte días seguidos contra fuerzas diez veces superiores en número. Vinieron con más de 40 blindados, pero los destruimos todos. Ahora la gente llama a la ciudad de Azaz “el cementerio de tanques”. La perseverancia nos dio la victoria. Por eso sabemos que al final acabaremos con ellos. El régimen tendrá las armas, pero el Ejército Libre tiene la fuerza de la voluntad y a la gente de su lado.

¿Cuál es la situación en la zona controlada por la oposición?

Gracias a Alá aquí la gente está unida. Estamos preparados para rechazar cualquier ataque, aunque nos cuesta más defendernos de los bombardeos. Y bueno, como puedes observar, tenemos algunas carencias (refiriéndose a los cortes de luz).

¿Y en Alepo?

En Alepo los combates son calle por calle. El problema son los francotiradores, muchos de ellos iraníes.  Para evitarlos nos tenemos que abrir paso haciendo agujeros en las paredes de los edificios. Las misiones de nuestros hombres a veces son tan arriesgadas que a veces saben que no regresarán. Es algo que han asumido. Todos están dispuestos a dar sus vidas, mientras que los de al-Assad no. Algunos quieren desertar, pero se juegan la vida si lo intentan. A veces, cuando destruimos un carro, encontramos dentro a soldados maniatados…desertores que fracasaron en su intento.

Alepo es decisiva. Una victoria o derrota aquí marcará el punto de inflexión de esta revolución. Pero somos optimistas. El número de deserciones del ejército regular se incrementa día a día.  Si el régimen se mantiene en pie hasta ahora es sólo gracias a la ayuda que recibe de fuera, de países como Irán, Iraq o [de la organización] Hizbullah.

¿Ve alguna posibilidad de victoria sin ayuda exterior?

Si. Completamente. Las batallas de Azaz y Al-Qastal son prueba de ello. Y hemos hecho progresos en Alepo y en Damasco. Pero por supuesto, terminaríamos antes si nos ayudasen a barrer del cielo a sus aviones.

Entonces, ¿estaría de acuerdo en una intervención “a la libia”, con una zona de exclusión aérea?

No nos importaría. En realidad, es el pueblo sirio el que la necesita, pues la mayor parte de los muertos que han causado los bombardeos han sido casi todos civiles. Lo que importa es ayudar a la gente y evitar que haya más muertos. Ya veremos el precio que tendremos que pagar más tarde. Con una zona de exclusión aérea Bashar (al-Assad) no nos duraría ni un mes.

Los países de occidente temen una islamización de la región a raíz de los últimos acontecimientos en los países donde ha triunfado la primavera árabe. ¿Cabe esta posibilidad en Siria?

Siria ha sido desde hace mil años un país multiétnico cultural y religioso. Esto no va a cambiar. Siria se mantendrá unida y el nuevo gobierno se encargará de ello. La guerra sectaria es un invento del régimen para disuadir a occidente de intervenir. No habrá aquí un estado islámico precisamente por la naturaleza plural de todos los sirios.

Después de veinte meses de “revolución”, ¿cree que el conflicto se ha tornado en una “guerra civil”?

No. No es una guerra civil. Es una revolución contra un gobierno tiránico y asesino.

Pero el gobierno de al-Assad  tiene apoyos en otras partes de Siria.

No, no tiene ningún apoyo por parte de nadie más que de su cúpula militar y sus aliados externos. Incluso las áreas de mayoría alauí están fuera de su control.

Tras los fracasos de Naciones Unidas para poner fin al conflicto, ¿se sienten abandonados?

Sí, después de tanto tiempo hemos aprendido a contar sólo con nosotros mismos. Las otras revoluciones árabes, ¿cuánto duraron, unos meses? Aquí se está alargando porque tenemos frontera directa con Israel. Esto en Oriente Medio complica mucho las cosas, entre ellas una intervención militar. A Israel y sus aliados occidentales lo que más les interesa es una Siria desestabilizada en un conflicto interno o debilitada en una posguerra. No, los sirios sabemos que estamos solos.

 * Una semana después de realizar esta entrevista, Yasser Shamo cayó combatiendo en las calles de Alepo en un enfrentamiento contra carros de combate del ejército regular sirio. 


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Diego Represa

Licenciado en Historia. Especialista en comunicación y conflictos armados, con interés y experiencia en los países de Oriente Medio y Asia Central. Fotógrafo en ciernes, mochilero y correcaminos profesional. Contacto: diego.represa@hemisferiozero.com