Medina, la vida de barrio de Dakar

Barrio de Medina (Dakar). Foto: Alma Toranzo

Los pies descalzos o con sandalias de goma de más de una treintena de niños esperaban con ansia el torneo de fútbol que se ha celebrado a lo largo de toda la semana en Medina, uno de los barrios más populares y el más antiguo de Dakar. Una vecina les ha comprado una pelota, un anhelado balón que será el premio para el equipo ganador. Se ha corrido la voz y muchos más participantes de los previstos se presentaron esa tarde en el punto donde habían sido citados: una calle del barrio. Porque aquí no hay campos de fútbol, ni zapatos, ni siquiera en algunas ocasiones hay balón. Por eso, una ilusión desbordante reina entre estos niños que sueñan con conseguir el gran premio.

Un jugador tirando un penalti durante el torneo. Foto: Alma Toranzo

A la cabeza del torneo se encuentra la asociación Yataal Art y su presidente, Modou, un joven que también fue niño de la Medina y que ahora, a través de la agrupación, no cesa de realizar actividades con los chavales, generalmente con el fin de sensibilizar sobre el medio ambiente y la contaminación. Porque este es uno de los grandes problemas del barrio: la suciedad. Las calles están repletas de basura y las infraestructuras no soportan la temporada de lluvias en la que nos encontramos actualmente (de junio a octubre). Durante las tormentas, las tuberías se rompen y se sobrepasan, lo que, unido a la basura que hay y a la falta de drenajes eficientes, provoca que las inundadas calles se conviertan en un problema de insalubridad y en un foco de enfermedades. Por ello, y ante la inexistencia entre los vecinos de una preocupación por el medio ambiente, la mayoría de las actividades que realiza Yataal Art están encaminadas a instalar en los niños una conciencia por el cuidado del entorno en aras de mejorar la calidad de vida del barrio. Así, antes de que comience el torneo de fútbol, todos los niños son llamados a retirar la basura de la calle y a tirarla en las papeleras cercanas, consistentes en unos cubos de hojalata que generalmente están sobrepasados.

Niños limpiando la calle antes de un evento organizado por Yataal Art. Foto: Alma Toranzo

A pesar de los problemas por la basura y la contaminación, la Medina es un barrio lleno de vida y de personalidad. Sus calles siempre están rebosantes de gente, sea de día o de noche: partidos de fútbol, tiendas de todo tipo, vendedores ambulantes de café –muy comunes en la capital senegalesa-, mujeres lavando ropa, fabricantes de muebles o una gran multitud de niños y niñas, entre otros, proporcionan este ritmo vertiginoso de vida callejera. Y esto acompañado de los animales, que también tienen su lugar en el barrio: corderos y gallinas destacan entre los demás y son los encargados de poner el sonido ambiente en cada esquina y en cada casa.

La Medina es, además, el primer barrio de la capital senegalesa. Según se cuenta, durante la época colonial Dakar se encontraba únicamente habitada en lo que hoy se considera el centro de la ciudad, Plateau. Continuas epidemias de peste invadían a los franceses, quienes acusaban a los negros de ser el foco de esta enfermedad. Por ello, les expulsaron hacia las afueras a vivir en barracones o chabolas que dieron lugar a lo que hoy se conoce como Medina, un barrio que pronto dejó de ser “la periferia” debido al rápido crecimiento de la ciudad y que, actualmente, se encuentra rodeado por muchos más asentamientos.

Celebración del gol durante el torneo de fútbol. Foto: Alma Toranzo

Ahora los niños están de vacaciones escolares, tienen todo el verano por delante para jugar y disfrutar durante todo el día. Por ello, no hay mejor momento que éste para mantenerles ocupados con actividades que, a través del ocio, contribuyan a la sensibilización sobre el medio ambiente. “Ahora es cuando tenemos que organizar más actividades aprovechando las vacaciones escolares. Además de los torneos de fútbol, vamos a realizar concursos de baile, desfiles en patines, pintura, limpieza de calles, etc.”, cuenta Modou. Lo cierto es que los más pequeños del barrio adoran estos juegos gracias a los que, mientras se divierten, aprenden cosas nuevas y adquieren una “conciencia verde” hacia el mundo en el que viven.


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Sobre Alma Toranzo

Periodista especializada en información internacional. Actualmente se encuentra en Dakar (Senegal). Anteriormente ha escrito crónicas desde Latinoamérica. Contacto: alma.toranzo@hemisferiozero.com