Helena Maleno: “Hay que entender la trata de personas en un contexto de oferta y demanda”

Desde hace varios años la periodista Helena Maleno cuenta desde Marruecos y otros países africanos las vivencias de inmigrantes y víctimas de trata que procuran alcanzar suelo europeo. Hemisferio Zero ha charlado con ella durante su última visita a Madrid, en la que presentó el informe “Mujeres en los centros de internamiento para extranjeros: Realidades entre rejas”, elaborado por la organización Women’s Link Worldwide.

En un apartado de la oficina del Defensor del Pueblo, conversamos con Helena Maleno sobre los vínculos de dos vecinos mediterráneos. “Ahora hay muy buenas relaciones entre la policía española y la gendarmería marroquí”, lo que se traduce en una estrecha colaboración en asuntos migratorios que no siempre parecen atender a la legalidad. El pasado mes de mayo, 23 inmigrantes denunciaban “que habían llegado a costa [en Melilla] y habían sido devueltos de nuevo a Marruecos sin ninguna garantía, sin ningún trámite administrativo, sin nada”. Según Helena Maleno, “se están reactivando” este tipo de actuaciones.

Helena Maleno en una edición del Encuentro de Foto y Periodismo “Ciudad de Gijón”.

En los últimos años se ha comenzado a hablar de la ‘externalización de fronteras’, expresión que hace referencia a los acuerdos por los que Europa traslada el control de la inmigración a terceros países como Marruecos, Mauritania o Senegal, normalmente a cambio de ayudas económicas o materiales. El Gobierno español ha entregado a varios de ellos y de manera casi gratuita diferentes modelos de aviones y helicópteros con el fin de vigilar la “inmigración clandestina”.

Maleno sostiene que la militarización “se nota mucho en la frontera, en la valla. Antes los policías iban con palos y ahora van con fusiles”, si bien “lo que falta es mucho control” e insiste en que “el estado español, cuando les está pagando, debería también obligar a esos estados a respetar los Derechos Humanos”. Por ello, recuerda el caso de Lauding Sonko, un senegalés que murió ahogado tras ser lanzado al agua por una patrulla de la Guardia Civil, a pesar de que éste no sabía nadar y cuyo chaleco salvavidas supuestamente pincharon. “La Guardia Civil explicó que de esa forma se hacían las devoluciones a territorio marroquí”, asegura la periodista.

El pasado febrero, el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas estimó que se había producido “una violación de los artículos 12 y 16 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes”, por lo que instó al Estado español “a efectuar una investigación adecuada e imparcial de los hechos que se produjeron el 26 de septiembre de 2007, a perseguir y condenar a las personas responsables de esos actos y  a conceder una reparación integral que incluya una indemnización adecuada a la familia del Sr. Sonko”. Ya se han cumplido los 90 días de plazo que el Comité ofrecía a España para llevar a cabo dicha investigación.

Argelia y Marruecos, el peldaño a Europa

Preguntada por las diferencias para un inmigrante que vive o transita por el reino alauí o la república argelina, Helena Maleno responde rápido: “En Argelia, hay trabajo para los inmigrantes africanos; en Marruecos, no. Es muy difícil el acceso al mercado laboral, aunque sea informal. Sin embargo, en Argelia hay menos garantías de ciertos derechos que en Marruecos”. En esto influyen dos factores fundamentales: “en Marruecos hay más ONG que están recibiendo dinero europeo para el trabajo con inmigrantes” y es precisamente “una cierta bolsa de inmigrantes” lo que le “permite negociar con Frontex [la Agencia europea para la gestión de las fronteras exteriores], obtener dinero”. En el fondo, cree que la postura de dicho estado “va por oleadas, por estrategia política, por negocio. Por ejemplo, antes pasaba más inmigrante económico y ahora con la crisis lo que están pasando son más víctimas de trata, porque el mercado sexual español tiene esa demanda”.

Tráfico ilícito de inmigrantes y víctimas de trata

No son lo mismo, pero a veces se confunden. El tráfico ilícito de inmigrantes conlleva “el transporte y la entrada ilegal a un país determinado, a cambio de un precio”, algo que quebranta “las leyes del país de destino”. Aunque en el delito de trata también “se facilita el transporte transnacional de una persona a cambio de un precio o de una deuda”,  la ONG Accem explica que la finalidad en este caso es “la explotación de la persona en el país de destino”, ya sea laboral, sexual o de otra índole. Al respecto Helena Maleno sentencia que “hay zonas donde la trata es endémica“, en referencia a Benín o Nigeria, lugares en los que, asegura, se ha convertido en “una forma de economía“.

Inmigrantes en el bosque de Ceuta. Fotografía: Helena Maleno.

Una vez que las ONG u otros organismos detectan a una posible víctima, las medidas que toman varían dependiendo del territorio en que se encuentren. “Si estás en un país como Marruecos hay muy pocos instrumentos“, afirma. El asilo es uno de ellos, aunque su eficacia sea limitada. “Se puede intentar llevar la víctima al ACNUR, pero muy pocas entidades quieren reconocer el asilo por cuestión de trata”. Hay que tener en cuenta además la legislación vigente. “Cuando [las víctimas] son reconocidas en Marruecos tampoco tienen ningún tipo de protección porque [allí] el asilo no te da derecho a una residencia legal“. Queda entonces la labor divulgativa, enseñarles a esas posibles víctimas algunas herramientas legales que podrían utilizar una vez en el país de destino.

La protección por parte de las autoridades se torna entonces fundamental. “Conocemos casos de mujeres que te dicen: ‘Déjame en paz. Lo que la red me ofrece es mucho más de lo que tú me puedes ofrecer y prefiero pagar mi deuda porque el estado español no va a proteger a mi familia en origen, no va a documentarme, es muy lento’. Y mujeres que están incluso en centros de acogida y siguen pagando la deuda porque saben que no las podemos proteger“, se lamenta.

Difícil ofrecer una solución cuando la víctima no halla amparo en las instituciones y siente que depende de unas redes criminales que Helena Maleno define como “creativas, elásticas y dinámicas. Saben dónde está la demanda, qué es lo que se demanda y dónde está la oferta. Las redes sólo utilizan a los seres humanos como utilizarían la cocaína o las armas“. Nos asegura que el de la trata es “un problema coyuntural” y de “desigualdades Norte-Sur“. Al fin y al cabo, “detrás del tráfico hay un cliente y tienes países ricos donde te piden determinada mercancía“.


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Sobre Gloria Moronta

Licenciada en traducción e interpretación y especialista en información internacional. Curiosa y caminante. El Salvador me enganchó a la querida América. Contacto: gloria.moronta@hemisferiozero.com