La otra cara de los Juegos Olímpicos

Foto: Silvia Izquierdo (AP).

Foto: Silvia Izquierdo (AP).

Con Londres 2012 a punto de dar el pistoletazo de salida, al otro lado del Atlántico Río de Janeiro continúa preparándose para tomar el relevo olímpico en 2016. No cabe duda de que la organización de un evento de esta magnitud abre la oportunidad de crear miles de puestos de trabajo, a la vez que supone una ventana al exterior que pone en juego la grandeza y fiabilidad del país, lo que se traduce en grandes beneficios derivados principalmente del turismo. Es por esto que la lucha internacional por albergar estos ‘mega-eventos’ se ha convertido en los últimos treinta años en una de las formas más visibles de competencia global [1]. Sin embargo, la otra cara de la misma moneda habla de desplazamientos forzosos e inflación en el sector inmobiliario.

En octubre de 2009, mientras miles de brasileños celebraban exultantes la histórica selección de Rio de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016, otros tantos en Chicago se mostraron aliviados de que el comité hubiera desestimado la candidatura de su ciudad en la última criba. Más de dieciocho meses antes de que se conociera este resultado, grupos de ciudadanos del Estado norteamericano de Illinnois se aliaron con organizaciones de izquierda, entendiendo que la elección de Chicago como sede de los juegos supondría un riesgo fundado para los habitantes con bajos ingresos, especialmente en el derecho a conservar sus viviendas [2].

Ya en el año 2007, el Center on Housing Rights and Evictions (‘Centro de derecho a la vivienda y desahucios’; COHRE, por sus siglas en inglés), estrechamente relacionado con las Naciones Unidas, lanzaba un informe titulado Fair Play for Housing Rights: Mega-Events, Olympic Games and Housing Rights[3] que confirmaba estos miedos: los Juegos Olímpicos son presentados como una de las principales causas a nivel mundial  de desplazamientos  e inflación del sector inmobiliario. A su vez, el informe concluye que los beneficios económicos derivados principalmente del turismo internacional a gran escala que generan estos ‘mega-eventos’ no suelen ser repartidos de forma equitativa entre los habitantes, ni tampoco “utilizados para promover un legado positivo de vivienda”[4].

Amnistía Internacional lleva más de un año denunciando desalojos forzosos en Brasil relacionados con obras para los JJ.OO. y el Mundial de Fútbol –que Brasil también acogerá en 2014-. En la misma línea, la ONG Justicia Global denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hostigamientos y desalojos forzosos en favelas y otros barrios. Para la socióloga Rosilene Wansetto, secretaria ejecutiva de la red Jubileo Sur/Brasil, “los más afectados son los habitantes de asentamientos, personas en situación de calle, comunidades indígenas y afrodescendientes”. Asimismo, Rachel Rolnik, relatora especial de la ONU sobre el derecho a un alojamiento digno, ha denunciado la falta de transparencia, de negociación justa y de participación de las comunidades afectadas en procesos de desalojos llevados a cabo o planeados en conexión con el Mundial y los Juegos Olímpicos”[5].

Lo cierto es que las autoridades brasileñas han comenzado las demoliciones en algunas favelas y ofrecen compensaciones por las viviendas o nuevas casas. Sin embargo, los residentes se quejan a menudo de que estas están situadas en las afueras de la ciudad, lejos de sus lugares de trabajo y de sus comunidades[6]. Para Eliomar Coelho, concejal de Rio que encabeza una investigación sobre los desalojos, el dinero ofrecido no es ni con mucho sufiente para encontrar otra vivienda en la ciudad. “Si se va a sacar a alguien de su casa, se le tiene que proporcionar una alternativa que sea igual o mejor”, señaló Coelho. Por su parte, Alexandre Mendes, ex-jefe de la unidad de derechos de vivienda de la oficina de defensores públicos del estado de Río de Janeiro, denuncia la gran cantidad de irregularidades existentes en el proceso. “Muchos de estos desalojos no respetaron principios y derechos considerados básicos en la ley local e internacional”, enfatizó.

El inicio de los desalojos en algunas de las zonas más desfavorecidas de Brasil ha recordado a los preparativos de los Juegos Olímpicos de China (2008), cuando el gobierno local forzó a desplazarse de sus hogares a 1,5 millones de personas[7]. En Londres se ultiman los preparativos mientras crece la burbuja inmobiliaria y los alquileres de algunos barrios próximos a la villa olímpica han aumentado hasta 20 veces. La ONG británica Shelter denuncia que la cercanía de los JJ.OO. ha extendido la “falta de escrúpulos” y las prácticas ilegales para desalojar a familias que no pueden afrontar las nuevas rentas.

El gobierno brasileño destinará miles de millones de dólares al acondicionamiento de instalaciones deportivas, transporte e infraestructuras, a lo que habrá que sumar las fuertes inversiones de capital extranjero que pretenden aprovechar las oportunidades derivadas de estos acontecimientos. En una reciente reunión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas con motivo del Examen Periódico Universal (EPU) de Brasil, el representante ucraniano solicitó al gobierno de Roussef que  los beneficios de estos eventos deportivos repercutan también en una mejora de las condiciones de vida de “los residentes de las áreas más pobres y marginales”.

De acuerdo con el último informe elaborado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en Brasil el 37% de las viviendas urbanas no tienen suministro de agua, alcantarillado y recolección de basura[8]. A posteriori, se podrá evaluar si la presidenta Dilma Roussef, quién estableció “erradicar la pobreza” como máxima prioridad cuando juró el cargo en el año 2010[9], dejará o no escapar la oportunidad de hacer que estos macroeventos repercutan de forma positiva también en las áreas más desfavorecidas del país.

“Deberíamos decir a los encargados de tomar las decisiones que si no pueden organizar esto de forma que los beneficios puedan ser repartidos, no lo hagan. Dejemos que los problemas normales que debemos solucionar sean parte del evento, no hay necesidad de fingir que no existen. La pobreza y los ‘sin techo’ existen en todo el mundo.

COHRE interview with Mr Greg Payne former legal advocate for the Metro Atlanta Task Force for the Homeless, Atlanta, 13 July 2006.


 


 

 

 

 

[1]GAMESMONITOR. A beginners guide to the social impacts of the Olympics, publicado en la web de Gamesmonitor: http://www.gamesmonitor.org.uk/node/333

[2] Artículo Gentrification and the Olympic Games in Rio, publicado en la web BrazilNYC: http://brazilnyc.com/2009/10/gentrification-and-the-olympic-games/

[3] Center on Housing Rights and Evictions (COHRE), Informe “Fair Play for Housing Rights: Mega-Events, Olympic Games and Housing Rights” (2007). Consulta vía web: http://iocc.ca/documents/FairPlayForHousingRights-COHRE.pdf

[4] Ibídem.

[5] Artículo ONU denuncia desalojos forzados en ciudades sede del Mundial 2014, publicado en la web de RT a fecha 28 de abril de 2011: http://actualidad.rt.com/actualidad/america_latina/issue_23561.html

[6] Artículo Brasil: trabajos para preparar los Juegos Olímpicos amenazan a residentes de las favelas, publicado en América Economía a fecha 25/04/2011: http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/mundo/brasil-trabajos-para-preparar-los-juegos-olimpicos-amenzan-residentes-de-las

[7] Europa Press. Artículo Trabajos olímpicos Brasil amenazan favelas (25/04/2011). Consulta online: http://www.europapress.es/latam/brasil/noticia-entrevista-trabajos-olimpicos-brasil-amenazan-favelas-amnistia-20110425211530.html.

[8] Informe Síntesis de indicadores sociales 2010; Comunicación Social 17 septiembre de 2010/ Elaborado por el Instituto brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Consulta web: http://www.ibge.gov.br/espanhol/presidencia/noticias/noticia_impressao.php?id_noticia=1717

[9] El País. Artículo Dilma Roussef promete continuar el trabajo de Lula (31/10/2010). Consulta online:http://internacional.elpais.com/internacional/2010/10/31/actualidad/1288476011_850215.html.


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Sobre Guillermo Naya

Licenciado en Periodismo y especialista en información internacional. Colabora actualmente con el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). Gran interés en África Subsahariana. Contacto: guillermo.naya@hemisferiozero.com