En Senegal levantan las tarjetas rojas contra el trabajo infantil

El pasado martes 12 de junio se celebró en Dakar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Niños y niñas de tres colegios de diferentes barrios de los alrededores del centro de la capital senegalesa salieron ayer a la calle para decir “¡No!” al trabajo infantil.

Día Mundial contra el Trabajo Infantil, Dakar. Foto: Alma Toranzo

215 millones de niños en el mundo trabajan y, de ellos, 115 millones en las “peores formas de trabajo infantil”*, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Por ello, este organismo de Naciones Unidas celebra cada 12 de junio desde 2002 el Día Mundial contra el trabajo infantil, con el fin de sensibilizar a la sociedad sobre esta cuestión y promover iniciativas para luchar contra este fenómeno. Este año, bajo el lema “Derechos Humanos y Justicia Social…Eliminemos el trabajo infantil!” se han realizado actos en todo el mundo con el objetivo de abolir el trabajo de los menores antes de 2016. Además, se pretende poner de manifiesto el “derecho de todos los niños a estar protegidos contra el trabajo y contra todas las violaciones de derechos humanos fundamentales”. Tal y como señala la OIT en su web, “el trabajo infantil representa un obstáculo para  los derechos del niño y para el desarrollo en general.”

En Dakar, se realizaron diferentes actos a lo largo de toda la jornada. Por la tarde, una marcha en la que participaron niños y niñas de tres colegios partía de la sede de la Radio Televisión Publica (Radiodiffusion Television Senegalaise) hasta la Plaza del Obelisco. Conducidos por diferentes integrantes de la Asociación YATAAL ARTS, y alentados por dos animadores socioculturales, marcharon con tranquilidad levantando sus tarjetas rojas contra el Trabajo Infantil y al grito de “¡Los niños al colegio!” Y esto fue lo que destacó Ibrahima Diop, un adolescente cuya familia se encuentra en una difícil situación económica y se ha visto obligado a instruirse como aprendiz en un oficio para trabajar. “Es muy duro, a veces no tenemos nada para comer. El lugar de los niños está en el colegio”, contaba Ibrahima en wolof, la lengua mayoritaria en la capital.

Tarjeta roja contra el Trabajo Infantil, Dakar. Foto: Alma Toranzo

El acto, presidido por el Ministro de Trabajo, Mansour Sy, contó con la participación de los representantes de los socios principales de la OIT en Senegal: el Comité Intersindical de Trabajadores de lucha contra las Peores Formas de Trabajo Infantil (CIL/PFTE), la Confederación Nacional de Empleadores de Senegal (CNES), la Célula de Lucha contra el Trabajo Infantil (CLTE) y la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), quien financia el proyecto.

En Senegal, la lucha contra el trabajo infantil sigue avanzando. En 1999, se ratificó el convenio 138, referente a la edad mínima de admisión al empleo; y un año después se hizo lo mismo con el convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil. Los estados firmantes se comprometen a tomar medidas inmediatas y eficaces para asegurar ambas cuestiones. “Tras la firma de los convenios en Senegal, adquirimos el compromiso de luchar contra el trabajo infantil”, afirmó el Ministro de Trabajo, Mansour Sy.

Niños y niñas en la Plaza del Obelisco, Dakar. Foto: Alma Toranzo

Desde 2010, el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT (IPEC,  por sus siglas en inglés) está presente en Cabo Verde, Guinea Bissau, Malí y Senegal; cuyo objetivo es la prevención del trabajo infantil y la eliminación de sus peores formas. A pesar de que actualmente el proyecto se encuentra bloqueado en Malí y Guinea Bissau debido a la complicada situación política de ambos países, en Senegal y Cabo Verde la actividad continúa. Concretamente en Senegal,  las acciones se encuentra focalizadas en tres puntos principales. Según explica la coordinadora nacional del proyecto, Fatimata Sarr, éstos son: “la adopción política de un Plan Marco Nacional de lucha contra el trabajo infantil, la lucha contra la trata de personas y los programas de acción directa (PAD) para prevenir el trabajo infantil y erradicar sus peores formas”.

Según los últimos datos de la OIT de 2005, 1.300.000 menores trabajan en Senegal, de los cuales 478.000 realizan diariamente labores que ponen en peligro su vida. Numerosos niños y niñas trabajan en la agricultura, el servicio doméstico o mendigan en las calles para los marabouts –líderes religiosos.  Por ello, la OIT aprovecha el 12 de junio para incentivar “la adopción de políticas y programas nacionales para garantizar un progreso real en la abolición del trabajo infantil” a nivel mundial.

 

*Según el convenio 182 de la OIT, relativa a las peores formas de trabajo infantil, éstas se definen como:

a) todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y el tráfico de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados;
b) la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas;
c) la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen en los tratados internacionales pertinentes, y
d) el trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.


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Sobre Alma Toranzo

Periodista especializada en información internacional. Actualmente se encuentra en Dakar (Senegal). Anteriormente ha escrito crónicas desde Latinoamérica. Contacto: alma.toranzo@hemisferiozero.com