“#YoSoy132 tiene que ser la sombra de aquel que llegue a la Presidencia”

Manifestación del Movimiento #Yosoy123. Foto: Víctor Martín Gómez

Manifestación del Movimiento #Yosoy123. Foto: Víctor Martín Gómez

Los estudiantes mexicanos se han cruzado en mitad de la campaña electoral. El movimiento #YoSoy132 ha unido a universitarios de más de noventa escuelas privadas y públicas de todo el país que comparten la indignación ante unos medios de comunicación que, dicen, favorecen al candidato Enrique Peña Nieto del PRI sobre el resto de aspirantes. No tienen una única representación. Cada uno tiene sus motivos y su voz.

Una de esas voces es la de Alina Duarte (22 años), que estudia en la Universidad Nacional Autónoma de México. En la actualidad es profesora adjunta en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de dicha universidad y participa activamente en las marchas y asambleas que se están desarrollando estas semanas en la Ciudad de México.

PREGUNTA: ¿Por qué el objetivo de #YoSoy132 son los medios de comunicación?
RESPUESTA:
Primeramente el movimiento #YoSoy132 nace del apoyo a los 131 estudiantes de la Iberoamericana que se manifestaron contra Enrique Peña Nieto (EPN) en su Universidad, hecho que es manipulado por las grandes televisoras y prensa nacional en un afán de minimizar los hechos y en los titulares de los periódicos de Vázquez Raña [empresario mexicano propietario de medios de comunicación] apareciendo como “Éxito en la Ibero a pesar de intento de boicot”. A mi parecer, es el miedo de los estudiantes partícipes el que logra que el movimiento vire a la derecha y en vez de declararse abiertamente contra Peña Nieto, la manera más “sencilla” de comenzar una lucha es a partir de la democratización de los medios de comunicación.

P: ¿Qué significa democratizar los medios?
R:
Democratizar los medios implica dar apertura a otras cadenas televisivas, tener opciones de tendencias ideológico- políticas al encender la televisión. Democratizar los medios es dejar de ver la información como un bien y transformarla en derecho. Implica garantizar la creación de opiniones y toma de decisiones (en esta coyuntura electoral y cualquier otra) con base en diferentes análisis sin que esto implique la tergiversación de la realidad en aras de dar cierto enfoque.

P: ¿Cómo crees que están respondiendo los medios y los políticos ante este movimiento?
R:
Los medios de comunicación subestimaron la organización juvenil. Primeramente dieron apertura al movimiento para que pareciera que eso era la solución a la demanda de democratización. Hoy en día el movimiento se ha expandido en sus demandas y de nuevo las han minimizado. Han sobre dimensionado el punto de juicio político a Calderón y le han quitado el carácter anti EPN del cual surgió.

Los medios hoy no saben a qué están atendiendo, puesto que lo novedoso del movimiento no sólo está en la lógica de la unión de Universidades privadas y públicas, sino en el hecho de que el movimiento ha cobrado vida incluso hoy sin una organización definida. Este movimiento ha trascendido a demandas estudiantiles. Las demandas fueron en contra de un candidato y se reforzaron a partir de la categoría de “estudiantes”, pero bien pudo haber sido manejado como “ciudadano”. Este movimiento es mucho más complejo de lo que aparenta. Las demandas consolidadas requieren de la participación del grueso de la población, pues a todos les competen, más directa que indirectamente.

P: ¿Qué valor tiene que haya nacido en las universidades privadas?
R:
El valor, en mi percepción, radica no en que los jóvenes de las escuelas privadas “despertaron” como se les ha hecho querer ver, sino en que las fallas estructurales están en tal nivel, que aquellos que se nos hizo creer que tenían la vida solucionada por estudiar en escuelas privadas demostraron que la crisis va más allá de estudiar para ser mano de obra en todos sus aspectos ó líderes empresariales. De haber sucedido en alguna escuela pública (especial énfasis en la UNAM), hubiese pasado inadvertido. Fue un hecho sui generis que hoy desestabilizó el sistema político mexicano.

P: ¿Sobrevivirá el movimiento después del 1 de julio, día de las elecciones?
R:
Yo me atrevería a decir que el movimiento se consolidará sólo después del primero de julio, ya que las demandas que se están construyendo a partir de mesas de trabajo (iniciadas el 30 de mayo en las islas de Ciudad Universitaria) no tienen su eje de acción en lo inmediato, sino en el post elecciones. Las demandas inmediatas son muy pocas, casi inexistentes, como lo son el tercer debate o transmisión del segundo en cadena nacional. Fuera de ello, el plan de acción es después de las elecciones.

P: Hablabas antes del sistema político mexicano, ¿Cómo se entiende un movimiento apartidista que se centra en un único candidato y no en todos?
R:
Si bien no está planteado contra el PAN o el PRD, hay que tener en cuenta que los que nos sumamos a este movimiento no tenemos partido ni color; lo definiría como las masas críticas que saben que estamos en una lógica anti EPN pero en el fondo nuestras demandas terminan siendo una crítica al sistema neoliberal que hoy nos hace padecer.

El apartidismo reside en no estar a favor de ninguno. Traduciéndolo, significa un “no partidismo”, no tomar parte por uno de ellos. Es estar en contra de EPN porque es la materialización misma de la manipulación de los medios de comunicación para actuar con sus fines corporativistas. Sí, esto beneficia a un candidato, pero lo interesante de este movimiento es que, en su seno, se entiende que seremos un movimiento que busca consolidar sus demandas, sea quien sea el que llegue a la silla.

P: Entonces, ¿estamos ante un movimiento que servirá de oposición al futuro presidente gane quien gane?
R:
Definitivamente sí. Este movimiento sólo demuestra la ineficiencia de la partidocracia en México. Esto debe de traducirse como un fracaso de todos los partidos políticos. No estamos esperando a que un candidato nos diga qué pedir, a dónde salir, qué hacer. Insisto, #Yosoy132 no tiene partido ni color, pero sí tiene que ser la sombra de aquel que llegue a la Presidencia.

P: ¿Qué hay del 15M español en #Yosoy132?
R:
Aún sería muy precipitado compararlos, este movimiento por muy consolidado que parezca, lleva tres semanas de existir. En el seno de las demandas iniciales no estaba el ser antineoliberal, antisistémico. Sería irrisorio creer que se busca tener parecido cuando las especificidades de cada uno atienden a situaciones un tanto distintas, a pesar de insertarse ambos en este sistema capitalista que ambos padecemos.

P: La prensa llama al #Yosoy132 una “primavera revolucionaria mexicana” ¿es así?
R:
La prensa podrá llamarlo como le dé la gana. Lo único que merece ser destacado es que buscamos revolucionar la situación en México. El nombre sale sobrando, no se busca imitar movimientos, sino construirlos y materializarlos en bienestar social. La coyuntura hizo que esto explotara en todo el país, en universidades de otros estados como la Universidad de Ciudad Juárez o la autónoma de Michoacán. Esto crece, esto se mueve, en todo lugar en donde haya alguien dispuesto a denunciar la indignación en la que vivimos.


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Víctor Martín Gómez

Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, donde también cursa Ciencias Políticas. Actualmente, en la Universidad Autónoma de México (UNAM). Pasiones: Foto y cine. Con la vista y la esperanza puestas en América Latina. Web personal: www.otravueltadetuerca.net.