Elecciones en México (I): Panorama general

Candidatos a las elecciones presidenciales de México en 2012. Fuente: zarvordigital.com

Candidatos a las elecciones presidenciales de México en 2012. Fuente: zarvordigital.com

El próximo 1 de julio, México elegirá nuevo presidente de la República. El país entero está pendiente de una campaña electoral que copa las televisiones, los diarios, las paradas de autobús, los mismos autobuses, los comerciales en las carreteras, incluso los cines.

Todos los candidatos quieren tener presencia mediática, mostrar su mensaje y ser reconocidos por la población[1]. Enrique Peña Nieto (PRI-PV), Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-Movimiento Ciudadano), Josefina Vázquez Mota (PAN) y Gabriel Quadri (PANAL) son los aspirantes a ocupar la plaza en Los Pinos, si bien Quadri es el único que no tiene opciones reales de conseguirlo.[2]

En cualquier caso, todos se presentan a sí mismos como la opción del cambio, la diferencia y el nuevo rumbo de México, a pesar de que Vázquez Mota representa al gobierno actual y de que Peña Nieto lidera un partido que ha estado 70 años en el gobierno. El caso de López Obrador es particular, ya que es el único que se presenta por segunda vez. Cayó derrotado en 2006 en un proceso electoral marcado por las irregularidades y por un posible fraude electoral y ahora, seis años después, vuelve a ser la opción más a la izquierda.

Sin embargo, izquierda o derecha no es la mejor definición para explicar la realidad política de México. El país poco a poco va asentando las bases de un sistema democrático pero queda mucho por hacer y por consolidar. En ese sistema, los partidos se mueven de una manera más ambigua y permeable, llegando a casos en los que gente de izquierda vota por el PAN o neoliberales que votan por López Obrador. Además, en México (al menos esta vez) se vota más al candidato que al partido que éste tiene detrás, de ahí que se den contradicciones ideológicas a la hora de ir a las urnas.

Otra coincidencia que se encuentra en todos los candidatos tiene que ver con la alta carga de sentimentalismo que tienen los mensajes de su propaganda. Mientras Peña Nieto recurre al compromiso, a la palabra dada, a la cercanía; Vázquez Mota utiliza su figura como mujer y madre de origen y pasado humildes para acercarse al voto popular; al mismo tiempo que López Obrador habla de reconciliación, de perdón, de humildad y de amor para poder construir y regenerar un nuevo México.

Candidatos a la presidencia de México durante el debate celebrado el 06 de mayo de 2012. Foto: REUTERS/Instituto Federal Electoral/Handout

Candidatos a la presidencia de México durante el debate celebrado el 06 de mayo de 2012. Foto: REUTERS/Instituto Federal Electoral/Handout

Un nuevo México, dicen todos ellos, que sea diferente al actual. Este último sexenio ha estado marcado por la reelección del PAN en el gobierno y por la política que su presidente, Felipe Calderón, ha llevado a cabo con el narcotráfico. Desatar la guerra a los dueños de la droga ha sido una decisión complicada que trajo muchas consecuencias. Más o menos unas 60.000 consecuencias, que es la cifra oficial de muertos a causa de este conflicto. El próximo gobernante deberá decidir si sigue con ella o cambia de estrategia para lidiar con un asunto que, en algunos puntos del país, ha suplantado por completo al Estado y su poder político.  Es por ello que Estados Unidos mira con lupa este proceso electoral como principal afectado exterior por la lucha contra el narcotráfico y la seguridad fronteriza.

No obstante, México se enfrenta a más cosas que el narcotráfico. Se enfrenta, sobre todo, a una desigualdad social creciente. Millones de personas viven hoy en la pobreza en este país. El agua se está convirtiendo en un lujo para muchos. La electricidad, en otro. Desde la entrada del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos en 1994, el país crece en términos macroeconómicos, pero ese crecimiento no se traslada a las realidades de la población, y mucho menos a la de los pequeños productores y agrícolas que desde entonces van de mal en peor. La migración es una de las opciones que más eligen los mexicanos, con todo lo que ello supone.

Combatir estos problemas debería ser una de las máximas aspiraciones del próximo gobierno. También debería serlo analizar la explotación excesiva de recursos naturales que se está produciendo[3] o erradicar la situación de marginación que sufren las comunidades indígenas repartidas por todo el país, si bien estos asuntos no parece que vayan a estar en la agenda inmediata del futuro presidente.

Ante esta situación, México en julio tiene que apostar por la continuidad (el PAN), la vuelta del gobierno más largo (el PRI) o dar la oportunidad a la izquierda (el PRD) para lidiar con todos estos problemas. De momento el favorito según las encuestas es el PRI de Enrique Peña Nieto, seguido de Andrés Manuel López Obrador y de Josefina Vázquez Mota, pero las encuestas electorales en México no son de una fiabilidad plena, como se ha demostrado en pasadas ocasiones. Además, los medios de comunicación mexicanos tienen una clara tendencia a favorecer a Peña Nieto, de ahí que su imparcialidad esté puesta en duda a día de hoy.[4]

Cualquiera de los tres posibles presidentes tendrá -a partir de diciembre, cuando asuma el cargo- un mandato muy complicado. La situación de México se puede considerar crítica en muchos sentidos al mismo tiempo que rica en oportunidades y posibilidades. En las manos de los candidatos está convencer al pueblo de que su opción es la más adecuada para saber conducir un país tan complejo como este.



[1] Los partidos que se presentan son el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en coalición con el Partido Verde (PV); la coalición de izquierdas la forman el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo (PT) y el Movimiento Ciudadano (MC); la representación de la derecha tradicional, católica y neoliberal está en manos del Partido de Acción Nacional (PAN); y se presenta por segunda vez el Partido de Nueva Alianza (PANAL).

[2] En próximas publicaciones se analizará a cada candidato por separado, lo que representa, lo que defiende, las contradicciones que lleva consigo, sus posibilidades de gobierno, etc.

[3] De hecho está sobre la mesa la posible privatización de PEMEX, la petrolera mexicana. La compañía es el mayor centro de ingresos para el país en el momento y su privatización podría suponer tremendos cambios para la economía de México. Algunos candidatos dejan caer que estarían a favor de esa privatización para obtener suculentos beneficios de esa venta mientras que otros prefieren dejar la propiedad como está e invertir en la empresa para aprovechar más su rentabilidad.

[4] Los estudiantes universitarios de la Ciudad de México recientemente se han levantado en contra de la manipulación informativa de Televisa y otros medios. Ha nacido un movimiento estudiantil muy activo que reclama en marchas y concentraciones más transparencia e imparcialidad.


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Sobre Víctor Martín Gómez

Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, donde también cursa Ciencias Políticas. Actualmente, en la Universidad Autónoma de México (UNAM). Pasiones: Foto y cine. Con la vista y la esperanza puestas en América Latina. Web personal: www.otravueltadetuerca.net.