Los excombatientes del Cenepa se manifiestan en Quito.

QUITO – ECUADOR.

Militares ecuatorianos manifestándose frente al Palacio de Carondelet. Fotografía: Diego Represa

El pasado jueves 26 de abril comenzó en la ciudad de Quito, Ecuador, la mayor protesta de militares desde que el presidente Rafael Correa tomara posesión del cargo en el año 2006. Desde entonces, alrededor de 300 militares del personal de tropa y suboficiales en situación de reserva, permanecen acampados en la plaza de la Independencia de Quito, frente al Palacio de Carondelet, sede del gobierno y residencia oficial del presidente de la República del Ecuador.

El motivo de la protesta de los militares, todos ellos excombatientes de las  últimas guerras con Perú, es reclamar su inclusión en la lista de beneficiarios de la “Ley de Héroes y Heroínas”  aprobada el 9 de marzo de 2011.

La lista, publicada por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), ascendía a 1.402 beneficiarios, una cifra ridícula en opinión de los manifestantes si se tiene en cuenta que en el Parte Oficial de Guerra, sólo del conflicto del 95, la lista de “héroes y heroínas reconocidos” ascendía a 5.481 soldados.

Veteranos de la guerra de la Cordillera del Condor de 1981. Fotografía: Diego Represa

Aunque es cierto que entre los congregados se encuentran todavía excombatientes de las guerras del la Cordillera del Cóndor del 41 y del 85, la mayor parte de los manifestantes son suboficiales de la guerra del “Cenepa” o del 95.

La mayoría son miembros de unidades de élite  como las Fuerzas Especiales 26, 25, 27 e IWIAs, el COE 13 y COE 5, la Brigada de Fuerzas Especiales Nº9 Patria y el Batallón de Ingenieros nº 68 Cotopaxi. Unidades que lucharon en los frentes más calientes del conflicto como el punto Tiwinza “Trueno 2”, en la provincia de Morona Santiago, donde tuvieron lugar la mayor parte de los enfrentamientos.

 Tanto Perú como Ecuador reclamaron para sí la victoria al término del conflicto del Cenepa. No obstante en la actualidad la opinión más extendida es que Ecuador ganó en el campo de batalla mientras que el Perú de Fujimori lo hizo en la mesa de negociaciones.

Fuera como fuere, la realidad para los ecuatorianos que combatieron es que fueron olvidados y traicionados por los distintos gobiernos que siguieron. En opinión de muchos de los soldados, Ecuador no supo gestionar bien la postguerra. “Perú perdió la guerra, pero sí reconoció a todos sus combatientes. ¿Por qué  nosotros no?”, se pregunta el Sargento 1º Gabriel Araujo. Para otros, como el Sargento 1º Jorge Sánchez, el trato a los combatientes del 95 nunca se correspondió con el resultado obtenido en el conflicto. “Por ejemplo, en la guerra del 81 sí se condecoró y honró a más de los 600 hombres que participaron. ¡Y esa guerra se perdió!”, comenta. “Lo único que nos queda es dar las gracias al pueblo ecuatoriano, la gente, que siempre nos apoyó antes, durante y después del conflicto

Excombatientes de la Guerra del Cenepa de 1995. Fotografía: Diego Represa

A parte de las revindicaciones para la inclusión en la “Lista de Héroes y Heroínas” de aquellos que no figuran, también protestan por la inclusión en la misma de un alto número de oficiales -alrededor del 80%- que, en su opinión, nunca combatieron ni hicieron actos de valor o de cumplimiento más allá del deber y que simplemente figuran allí por motivos políticos.

Uno de estos oficiales afirmó haber ido más allá del deber y haber rescatado él sólo a varios heridos. “Eso es una mentira. ¿Sacar a un herido?, ¿de ese sitio?, si para evacuar a cada herido de aquel lugar, en la selva, hacían falta 200 hombres o más. El problema es que no se investigan las hojas de servicios. Toda esa información, de ser cierta, estaría en el Parte de Guerra”, comentaba uno de los manifestantes.

El alto número de oficiales, y el escaso número de personal de tropa es el verdadero motivo de la protesta. En un país como Ecuador de marcadas diferencias sociales, las Fuerzas Armadas no son una excepción. De igual modo, entre sus filas no faltan quienes acusan a la institución de racismo, pues entre los condecorados no se encuentra ni un solo oficial indígena, afro-ecuatoriano o montubio (un 21,6% de la población).

Reservistas del ejército ecuatoriano sujetando la bandera. Fotografía: Diego Represa

Sólo el Coronel Hernández y el General Paco Moncayo, comandante de las operaciones durante la batalla del Cenepa y después diputado y alcalde de Quito, han sido de los pocos oficiales en renunciar como beneficiarios hasta que se amplíe la lista a los demás excombatientes.

La gente que se acerca a la Plaza de la Independencia les pregunta, conversa con ellos y muestra solidaridad con sus militares. “Ustedes son héroes, ustedes que fueron los que estuvieron dando el pecho, no los generales”, declara una señora. “Los civiles estamos indignados con un gobierno que no quiere reconocer a sus héroes, a una parte de la población que salió a pelear por el Ecuador”, dice Tomas Edison, otro de los civiles de la plaza.

Las tropas en activo también se muestran solidarias con los reservistas, pero a ellas no se les permite manifestarse. El pensamiento de los excombatientes respecto al futuro es positivo y creen que ahora, con el presidente Correa, se escucharán sus demandas. “Nunca hemos tenido un presidente así, y por eso esperamos que él sí que nos reconozca. No como el Lucio Gutiérrez, ese nos traicionó”, comenta el Sargento 1º Arroyo.

Civiles y militares ecuatorianos conversan en la Palaza de la Independencia de Quito. Fotografía: Diego Represa

Tras 15 días acampados esperan que los portavoces de las asociaciones de excombatientes, venidos de todas las provincias, lleguen a un acuerdo con los representantes del Ministerio de Defensa. El portavoz de los acampados, el Sargento 1º Gaibor, se muestra optimista, pero no alberga falsas esperanzas. “Lo que pedimos es transparencia. Y que al menos se reconozca a los muertos y a los heridos se les compense de acuerdo a sus invalidez. Sólo pedimos justicia”.

Los militares acampados protestan frente al Palacio Presidencial. Fotografía: Diego Represa


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Sobre Diego Represa

Licenciado en Historia. Especialista en comunicación y conflictos armados, con interés y experiencia en los países de Oriente Medio y Asia Central. Fotógrafo en ciernes, mochilero y correcaminos profesional. Contacto: diego.represa@hemisferiozero.com