“…lo trascendental de la lucha que libran los santeños va mucho más allá de la mina. Ante Cerro Quema el azuerense no asume falsas posturas entre la civilización y la barbarie; al contrario, renueva su promesa de promover la comunión entre el amor y la razón. Allí radica su terquedad peninsular y su radical oposición al proyecto minero.” Milcíades Pinzón Rodríguez (Meditaciones desde Cerro Quema)
En un artículo reciente, se analizó la lucha del pueblo indígena Ngäbe-Buglé en Panamá contra la ejecución de proyectos mineros e hidroeléctricos en su comarca. Sin embargo, en este país existen otros movimientos que se oponen a la minería por sus devastadores efectos sociales y ambientales.
Actualmente, uno de los proyectos menos conocidos es la mina de oro Cerro Quema, ubicada en el distrito de Tonosí de la provincia de Los Santos (situado al sur de Panamá en la península de Azuero). La empresa encargada de ejecutarlo es Minera Cerro Quema S.A., subsidiaria de la compañía canadiense Pershimco Resources[1].
Este proyecto ha sido sistemáticamente rechazado por diversos sectores de la comunidad. No obstante, el movimiento organizado más antiguo es el Frente Santeño contra la Minería, creado en 1997. En su comunicado 2/2011, el Frente se define a sí mismo como una “organización ambientalista que lucha contra los efectos de la depredación minera en la Península de Azuero”.
Desde el mes de junio de 1997, cuando la mina fue cerrada temporalmente por contaminación, los intentos de reabrirla han fracasado gracias a las acciones de profesores, ecologistas, asambleas de padres y autoridades de la iglesia, que se han unido al Frente Santeño.
En febrero de 2011, el movimiento volvió a la lucha a raíz de las declaraciones del Viceministro de Industria y Comercio Ricardo Quijano (actual titular de ese ministerio), en las que anunció el inicio de las operaciones durante el año 2012. Ante estos hechos, Secundino Jaén, presidente del Frente Santeño da a conocer la posición de la organización en este vídeo:
Cabe destacar que durante este tiempo los dirigentes del Frente y otras personas que lo han apoyado han sido arrestados. En varias ocasiones, Secundino Jaén ha denunciado amenazas de muerte y su casa fue incendiada en una oportunidad.
¿Por qué lucha el Frente Santeño?
La mina de Cerro Quema está ubicada en un área altamente sensible, justo en el punto de nacimiento de los principales ríos de esta provincia: El Quema, Estivaná y Oria. Asimismo, en zonas cercanas se ubican otros ríos importantes como Tonosí y Güera que también podrían verse afectados por las actividades de la mina.
Uno de los principales argumentos para oponerse a esta clase de proyectos es que “amenazan el suministro de agua de la Península de Azuero y ponen en alto riesgo el modelo agropecuario del que dependen más de 200 mil personas” (Comunicado 2/2011), lo cual se ve agravado por los problemas de desforestación en la región[2].
Sin embargo, éstos no son los únicos argumentos. El ambientalista y sociólogo Milcíades Pinzón, analiza las razones de la lucha del Frente Santeño, que se resumen a continuación:
- Falta de consulta a la población local
- Alto impacto ecológico por utilizar la minería a cielo abierto para la extracción del oro, considerado el método más contaminante. A este respecto, el profesor destaca lo siguiente:
“Ya han sido taladas decenas de hectáreas de montes, destruida la Quebrada Chontal, contaminado con sedimentación el cauce del Río Quema, sometidos a alto riesgo los animales (entre otros los monos y aves existentes) y las fuentes de aguas que abastecen a la región de Azuero”.
- Bajos beneficios económicos para la población: Según el Código Minero de Panamá, la empresa recibe 98% de las ganancias brutas, mientras el Estado recibe el 2% restante. De ese 2%, se destina a los municipios un 15%. La empresa es la única beneficiada al llevarse casi la totalidad de las ganancias, dejando a la población sólo con enormes daños ambientales y sociales.
El Frente Santeño en los medios de comunicación
Joao Quiróz Govea, Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, quien se implicó en el tema cuando intentaba realizar un documental sobre el Frente Santeño, nos explica que “los medios de comunicación de masas no le han dado la debida cobertura al conflicto y el conocimiento del mismo se mantiene en un plano muy regional”.
Este hecho ha impedido que el Frente Santeño reciba el apoyo y la implicación de más organizaciones en el ámbito nacional. Su testimonio es la muestra de ello:
“…cuando hice las gestiones con diversos compañeros de grupos ecologistas en la ciudad para editar el material en video que tenía, tanto las entrevistas con el Frente Santeño, como con moradores de las áreas mayormente afectadas, mostraron poco interés en asignar algún presupuesto para realizar el proyecto o en aportar su talento y conocimiento para editar la información…”
A pesar de esta situación, resalta la importancia de la labor del Frente como un grupo organizado que ha iniciado una campaña de concientización entre los simpatizantes del grupo y en las comunidades rurales, lo cual se ha visto facilitado porque “en la región hay mucha cultura de debate en los medios radiales regionales en el que se discute mucho sobre el tema”.
Reflexiones finales
Con el anuncio del reinicio de las actividades en Cerro Quema, ya han comenzado las acciones de calle y se prevé que se incrementen a lo largo del año 2012. En una entrevista en el diario Crítica en Línea, el profesor Pinzón señalaba su preocupación ante la posibilidad de que se generen “problemas de violencia en el área de Tonosí, porque la gente se está cansando de utilizar los recursos pacíficos para resolver los problemas”.
Para entender esta situación, es importante acercarnos un poco al modo de vida de este pueblo. Para ello, queremos finalizar este artículo con las palabras de Milcíades Pinzón, quien en su texto “Meditaciones desde Cerro Quema” nos habla del modo de ser del santeño y su actitud frente a la naturaleza:
“Se equivocan los que piensan que Cerro Quema es sólo una mina de oro. Olvidan que el tonosieño habla de la destrucción de su cerro y de su Quebrada Chontales como si se tratase de la pérdida de un ser querido, como de un amigo que llora la partida de algo con lo que ha crecido y aprendió a amar. En el caso de Cerro Quema estamos ante el viejo problema de aquellos que persiguen el infructuoso objetivo de divorciar la razón y el amor. Los mineros quieren imponerle al santeño -un ente con alma de poeta- la objetividad de una razón amañada. Empeño inútil ante un hombre que ha hecho del amor a su tierra el fundamento de su existencia.”
[1] La primera concesión de exploración se otorgó a la Compañía de Exploración Mineral (CEMSA) en 1989. Posteriormente, se cedieron los derechos de exploración a Cyprus-AMAX, empresa que creó Minera Cerro Quema, S.A., en 1994. Desde ese año, esta empresa ha sido objeto de varias operaciones de compraventa. La última se registró en 2010, cuando la minera canadiense Bellhaven vendió la operación de la mina a la también canadiense Pershimco Resources. Para ver una evolución detallada de este proceso, se recomienda el texto: Hugues, William. “Panamá: Los dueños de Cerro Quema, ganancia sin oro”. En Kaos en la red, 11 de mayo de 2011. [En línea]: http://old.kaosenlared.net/noticia/panama-duenos-cerro-quema-ganancia-sin-oro
[2] Este es el motivo por el cual los representantes del Frente también han manifestado su preocupación por otra mina cercana ubicada en La Pitaloza (Provincia de Herrera).


















Sin duda, deberíamos plantearnos qué es “desarrollo”. ¿Cómo no van a sentirse “burlados” los habitantes de la zona si, como dice el artículo, “según el Código Minero de Panamá, la empresa recibe 98% de las ganancias brutas, mientras el Estado recibe el 2% restante. De ese 2%, se destina a los municipios un 15%”? Aun dejando aparte la contaminación y el peligro para el mantenimiento de los recursos hídricos, ¿quién hay detrás de esas leyes y empresas con tanto poder como para que el estado acepte semejante disparidad de porcentajes?
Hola Gloria,
El concepto de desarrollo que se ha promovido e implementado en América Latina es ese “desarrollismo extractivista” impulsado por organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. A ese pírrico porcentaje de ganancia, hay que sumarle exenciones en el Impuesto sobre la Renta, legislación ambiental y laboral bastante permisivas (no hay que olvidar que esta empresa fue cerrada en 1997 por contaminación). En este momento, estamos en un período de alza de los precios de los minerales, lo cual impulsa esta búsqueda rapaz de recursos. Para responder a tu pregunta, en marzo pasado se publicó el último número de “América Latina en Movimiento”, la cual está dedicada íntegramente a este tema. Lo puedes consultar en el siguiente enlace: http://alainet.org/publica/alai473.pdf y seguimos discutiendo.
Karen
Estoy muy apenado de saber que hay gente del exterior (periodistas, representantes de grupos) quien le gusta parar proyectos de desarrollos en mi región. Tuve que salirme de la península porque no hay trabajo y ahora que regrese por la Semana Santa, varios conocidos tienen trabajo de programas ambientales con la empresa Cerro Quema. Me dijeron que es el empleador mas importante de la región. Al contrario de este video, todos parecen muy contentos que el proyecto va adelante. …. R.A.
Hola R.A.,
Muchas gracias por compartir con nosotros tu percepción sobre la situación de Cerro Quema. Me gustaría intercambiar algunas ideas contigo. Primero, aclararte que no somos representantes de ningún grupo al que le guste parar “proyectos de desarrollo”; somos un grupo de profesionales que intentamos ofrecer análisis de diversos temas a través del contexto, las causas y las consecuencias, para dar un enfoque diferente a la información.
Ciertamente, la tasa de desempleo en las zonas rurales es mayor que en las urbanas. Por eso, cuando se establecen grandes empresas (mineras y de otros sectores), se convierten en los principales empleadores de la región. No dudo que haya gente satisfecha, pero durante 15 años distintos grupos de la región se han manifestado para evitar la explotación de oro en la región. También durante mucho tiempo, organizaciones de distintos tipos en toda Panamá se han manifestado en contra del Código Minero y de su reciente reforma, haciendo especial énfasis en el tema ambiental y de regalías.
En 1997, el motivo del cierre de la empresa fue la contaminación; incluso a raíz de éste y otros sucesos, renunció el gobernador. Es bueno que la empresa esté ejecutando programas ambientales. No obstante, siendo originario de la región, sabrás que es un área ecológicamente sensible. Por más programas ambientales que se pongan en marcha, hay un factor difícil de superar y es el mismo método de extracción a cielo abierto. Por más medidas que se implementen, este método es tremendamente contaminante (la necesidad de remover las capas superficiales de la tierra y el uso de cianuro u otras sustancias químicas son inevitables).
Apenas se reinicie la extracción, es probable que pase poco tiempo para que se vuelvan a ver los efectos sobre el medio ambiente como sucedió hace 15 años. Te invito a que leas sobre casos similares en otras partes de América Latina. La situación de Cerro de Pasco en Perú y la Alumbrera en Argentina (por mencionar solamente dos de los muchos que hay) son de obligatoria referencia.
Saludos cordiales,
Karen