El asesinato de José Couso: impunidad nueve años después

Este domingo se recordó por noveno año consecutivo frente a la Embajada de Estados Unidos el asesinato del camarógrafo español José Couso en Irak. Varias decenas de personas se concentraron desde la una de la tarde para exigir el fin de la impunidad de quienes perpetraron lo que consideran un “crimen de guerra”. En el acto intervinieron Maribel Permuy, madre de Couso, y los hermanos de éste David y Javier, acompañados por los escritores Luis García Montero e Isaac Rosa, y por la música del grupo Samba da Rua y el cantautor Luis Ramiro, así como representantes de los trabajadores del diario Público recientemente despedidos.  

Maribel Permuy, madre de José Couso, durante la concentración. Fotografía: Javier Polo.

El 8 de abril de 2003 el ejército de Estados Unidos decidió tomar la capital iraquí, Bagdad, después de haber comenzado la invasión militar del país en marzo del mismo año. Aquella mañana los norteamericanos atacaron las sedes de Al Jazeera y Abu Dhabi TV antes de disparar al Hotel Palestina, donde se concentraba la mayoría de la prensa internacional. Además de José Couso, murieron como resultado del ataque los periodistas Taras Protsyuk, de Reuters, y Tareq Ayoub, de Al Jazeera, mientras que varias personas resultaron heridas. “En las siguientes 24 horas estuvimos ocupándonos de nuestros muertos y heridos. Por eso mismo no hay imágenes de la toma y ocupación militar de Bagdad. Las primeras que hay ya son del día nueve”, recordó Olga Rodríguez, periodista testigo de los hechos. Según algunas estimaciones, habrían muerto más de 500.000 civiles iraquíes desde que comenzase la invasión.

En un auto del 4 de octubre de 2011, la Audiencia Nacional nuevamente declaró procesados al sargento Thomas Gibson, al capitán Philip Wolford y al teniente coronel Philip de Camp, después de que se hubiera archivado el caso dos veces. “De hecho, la última orden de búsqueda y captura se eleva no sólo contra tres militares estadounidenses sino [también] contra otros dos altos mandos”, apunta Rodríguez en referencia al comandante Buford Blount y al coronel David Perkins. En el documento, el juez Santiago Pedraz afirma que de acuerdo con el Derecho Internacional, “no cabe duda de que el Sr. Couso era persona protegida”, puesto que el Código Penal español advierte que entre las personas protegidas se encuentra la población civil, grupo al que pertenecen los periodistas.

Javier Couso, hermano de José Couso, durante la concentración. Fotografía: Javier Polo.

Javier Couso: “Mi hermano es la prueba de cargo contra ellos”

El pasado enero de 2011 una comisión judicial española se desplazaba por primera vez a Irak para realizar una inspección ocular sobre el terreno. En ella participaron como testigos los periodistas Jon Sistiaga, Olga Rodríguez, Carlos Hernández y Jesús Quiñonero. Las pruebas allí recabadas sirvieron para reforzar la investigación de los hechos, que podrían “ser constitutivos indiciariamente de un delito contra la comunidad internacional”, según el auto del 4 de octubre.

Concentración en recuerdo de José Couso. Fotografía: Javier Polo.

Sin embargo, el proceso penal ha sorteado numerosas dificultades impuestas, en ocasiones, por miembros de la propia judicatura. “Washington ha presionado para que el caso no prosperara judicialmente y tanto los sucesivos gobiernos españoles como la Fiscalía española se han esforzado por satisfacer las demandas del gobierno estadounidense”, aseguraba Olga Rodríguez. Por su parte, el poeta Luis G. Montero lamentaba “la gran mentira en que se está convirtiendo el poder judicial”. ¿Y dónde queda la separación de poderes en España? “No existe”, sentenció Javier Couso. “Continuamos con nuestra lucha a pesar de todas las trabas y zancadillas que nos han puesto los diferentes gobiernos de este país”, declaró Maribel Permuy.

Precisamente a finales de 2010 una serie de documentos filtrados por Wikileaks desvelaron los intentos de Estados Unidos de paralizar el proceso. “Afortunadamente, como había bastantes indicios para que este caso siga abierto, jueces como Santiago Pedraz han seguido investigando”, remarcó Rodríguez. Incluso la ex sargento estadounidense Adrienne Kinne, destinada en Inteligencia Militar durante el conflicto, declaró en el programa Democracy Now que había recibido una lista en la que el Hotel Palestina figuraba como objetivo militar. El testimonio de Kinne no ha sido incluido en el expediente norteamericano al que, según el auto de la Audiencia Nacional, habría de aportar “información muy importante”.

Para cerrar el acto, Javier Couso anunció que “el próximo año volveremos a estar aquí” y es que, según apuntaba Olga Rodríguez, “esta lucha sirve de mucho porque ha sentado un precedente. No todo vale”.

El cantautor Luis Ramiro durante la concentración en homenaje a José Couso. Fotografía: Javier Polo.


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Sobre Gloria Moronta

Licenciada en traducción e interpretación y especialista en información internacional. Curiosa y caminante. El Salvador me enganchó a la querida América. Contacto: gloria.moronta@hemisferiozero.com