De geopolítica, cooperación y… sobre todo, información.

Con motivo de la presentación del informe “La realidad de la ayuda 2011”, Intermón Oxfam organiza esta tarde el coloquio “Desigualdad y desarrollo compartido: diálogos para la innovación social”. A priori no faltará en la mesa de debate el asunto de los grandes recortes que han sufrido los fondos destinados a cooperación en todas las administraciones públicas, ni tampoco la tendencia actual hacia la privatización de la ayuda, pero ¿cómo surgió todo esto?

La cooperación para el desarrollo nació en gran medida como consecuencia de la desastrosa situación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. La división del mundo en dos grandes bloques a partir de entonces hizo que tanto Estados Unidos como la Unión Soviética se procurasen aliados gracias, principalmente, a la cooperación económica. Así, en respuesta a la iniciativa estadounidense del Plan Marshall -1947- de reconstrucción europea, la URSS creó en 1949 un plan de recuperación económica para los países que estaban bajo su influencia, denominado Consejo de Asistencia Mutua Económica (CAME o Comecon). En un contexto de lucha por la hegemonía mundial, la doctrina Truman veía su reacción en la doctrina Jdanov, así como a la OTAN se le oponía el Pacto de Varsovia. El resultado: las dos grandes potencias concedieron ayuda económica a los países sobre los que deseaban ejercer influencia.

Estadísticas de la AOD española. Fuente: CAD/OCDE. Pulsar para ampliar.

Aunque los tiempos de la Guerra Fría han quedado atrás y se han creado instituciones para gestionar la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) -el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) regula en la actualidad buena parte de los fondos destinados a desarrollo que canaliza la OCDE-, la geopolítica condiciona, si no determina, buena parte del uso que los organismos públicos hacen de ella.

En términos brutos, los principales destinatarios de la AOD procedente de EEUU son Afganistán e Irak, países donde participa, a su vez, en conflictos armados que comenzaron en 2001 y 2003, respectivamente. Gran parte de esa ayuda va destinada a labores de reconstrucción. España continúa dedicando fondos de la AOD a estados latinoamericanos no de ingreso bajo, con quienes mantiene fuertes vínculos históricos y comerciales, a pesar de haber recibido críticas por ello. En el período 2009-2010, Japón destinó 7.000 millones de dólares estadounidenses aproximadamente a países de Asia y Oceanía -Indonesia, India, Vietnam, China, Filipinas, Sri Lanka y otros-, si bien China e India son dos de las mayores potencias mundiales del momento.

Es cierto que cooperantes, voluntarios y comunicadores a menudo pretenden ayudar más allá de los intereses del gobierno de turno, pero no hemos de obviar la faceta geopolítica que alimenta a éstos últimos. Precisamente por que las desigualdades resultan en la dominación de unos estados sobre otros, hemos de permanecer atentos a los objetivos que se persiguen cuando sutilmente se traslada la responsabilidad social a las empresas. Es nuestro derecho y deber como ciudadanos exigir cuentas a los responsables políticos por el papel que el estado que nos representa desempeña en el tablero mundial. La información no necesariamente lleva a la acción, pero es un paso. Informémonos.


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Sobre Gloria Moronta

Licenciada en traducción e interpretación y especialista en información internacional. Curiosa y caminante. El Salvador me enganchó a la querida América. Contacto: gloria.moronta@hemisferiozero.com