España-Senegal: pinceladas de una relación de conveniencia

Este domingo se celebra la segunda ronda de las elecciones presidenciales de Senegal. El actual mandatario, Abdoulaye Wade, y el anterior miembro de su partido, Macky Sall, se enfrentan por la jefatura de estado después de una tensa campaña electoral marcada por las multitudinarias manifestaciones  convocadas por movimientos de la sociedad civil como Y’en a marre o el M23. Durante la semana anterior al 26 de febrero, primer día de las votaciones, también se vivieron en España protestas contra la candidatura de Wade. Varias personas denunciaron no haber recibido la tarjeta electoral que les permitiría votar, como ya contamos en Hemisferio Zero. No obstante, la jornada se desarrolló con normalidad.

Los candidatos a la presidencia senegalesa Abdoulaye Wade (izquierda) y Macky Sall (derecha).

¿Cómo afectarán los resultados a las relaciones entre España y Senegal? ¿Supondrán algún cambio en las políticas más recientes? Los contactos diplomáticos entre ambos estados se han reforzado en las dos últimas décadas. España ha visto aumentar de forma considerable el número de inmigrantes provenientes de este país, que por su situación geoestratégica es la puerta de embarque para otros africanos que desean una vida mejor en Europa. Desde 2006, las autoridades españolas se han procurado la firma de varios acuerdos en materia migratoria, de los que hablaremos próximamente, y de tipo económico.

El presidente senegalés Abdoulaye Wade autorizó una serie de concesiones pesqueras a diferentes empresas españolas -entre ellas, Baltimar, Vieira S.A. o Freiremar S.A-, mientras que los pescadores locales se veían obligados a alejarse cada vez más de las costas porque no encontraban especies en las zonas destinadas a la pesca artesanal. Si bien se han negociado algunos acuerdos para la contratación de jóvenes pescadores senegaleses, esto no ha beneficiado a la totalidad de familias cuya subsistencia depende de esta actividad.

A pesar de la “sobreexplotación del caladero”, como reconoce la propia Oficina Comercial en Dakar, España contribuye con sus empresas a que los pescadores senegaleses vean mermada su tradicional fuente de ingresos. Por este motivo, muchos de ellos utilizan sus embarcaciones como medio que les permite obtener dinero mediante el transporte de potenciales emigrantes hacia las costas españolas.

La apertura de nuevos itinerarios del tráfico de drogas y la inversión europea en el cierre de sus fronteras –el presupuesto de la Agencia Europea de Control de Fronteras Exteriores (Frontex) supera los 80.000.000 de euros para 2012- ponen cada vez más difícil la entrada en España por vía marítima. “Estamos hartos de cayucos”, nos comentaba recientemente la senegalesa Awa Cheikh Mbengue en Madrid. Según Ikka Laitinen, director de Frontex, la ruta a Canarias “se ha cerrado prácticamente por completo”. No obstante, muchas voces abogan por atajar realmente las causas que conducen a esta peligrosa forma de emigración.


Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Gloria Moronta

Licenciada en traducción e interpretación y especialista en información internacional. Curiosa y caminante. El Salvador me enganchó a la querida América. Contacto: gloria.moronta@hemisferiozero.com