Guillermo Culell: “No está cambiando el Periodismo, está cambiando la Humanidad”

“Señoras y señores: esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado… ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien… o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos… ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea…” una mentira; una adaptación radiofónica que Orson Welles (1915-1985) hizo la noche de Halloween de 1938 en Nueva York de la novela ‘La Guerra de los Mundos’ y que demostró, provocando la histeria ciudadana y el colapso total, el poder de los medios de comunicación de masas. La cabeza de Welles no cayó, como le hubiese gustado a más de uno al día siguiente; sino que se consagró. La retransmisión de la información de última hora y en tiempo real a través de la radio tocó la cima, aunque se valiese de una broma pesada. Años  después, en Ecuador, Radio Quito repitió el experimento. Un total de cinco muertos fue el resultado.

Foto del XVIII Congreso de Periodismo Digital

Hablemos del Periodismo de 2012, que mucho se le parece y nada, a la vez.  Hoy,     ocho de cada 10 personas que se interesan por la informacion leen las noticias en móviles y tabletas, según el informe ‘Estado de los Medios’ de EEUU, realizado por  Pew research center: Project for Excellence in Journalism y publicado ayer mismo en El País.   Internet nos ha dado nuevas herramientas con las que contar historias, como en su momento hizo la radio; como en su momento hizo la televisión y como por supuesto, hizo la imprenta; más allá del carácter instantáneo o no de los mensajes lanzados. No es nada nuevo; ni pone en peligro el ejercicio del periodismo. Tal vez, a lo sumo, no garantiza la supervivencia de algunas empresas, que no es lo mismo. Y de ésto y más se habló y se debatió en el XVIII Congreso de Periodismo Digital de Huesca, una cita que reunió durante los días 15 y 16 de marzo a los líderes de la profesión en Internet y que trató de devolver las ganas de recuperar la dignidad, robada y cedida, del oficio de contar historias.

“No está cambiando el Periodismo, está cambiando la Humanidad”, decía Guillermo Culell, el Director de Medios Regionales de El Mercurio, de Chile. Y de entre las conclusiones generales, las siguientes:  Queremos hacer más y mejor periodismo; somos multimedia y somos multilenguaje;  somos sub 30 y +30; de la escuela del papel o de la aplicación móvil; somos de los que desayunamos, comemos y cenamos de contar o de los que nos alimentamos de aperitivos; de los que sabemos sacar partido de la comunicación en redes sociales o de los escépticos; pero “todos estamos de acuerdo en que queremos recuperar el valor robado de la profesión a través de la unificación de nuestra actitud y de nuestros objetivos”; una unión a la que Soledad Gallego Díaz, periodista de El País y corresponsal en Buenos Aires, clamaba en la clausura arrancando el aplauso final de los asistentes. Lanzaba cinco mensajes contundentes sobre el auditorio:

  • Los periodistas podemos decir “no” en grandes, pequeñas y medianas empresas.
  • Nuestra vocación debe ser la de molestar y agitar las instituciones a las que la ciudadanía regala su confianza y estabilidad.
  • Debemos mantener nuestra independencia de jefes, de fuentes y de consumidores (que no de lectores, televidentes u oyentes).
  • La verdad de los hechos sí existe. Nuestra obligación: la indagación y la comprobación de esa verdad.
  • La comunicación y el periodismo no son lo mismo. La primera lanza mensajes; el segundo los verifica.

Ander Izagirre. Fotografía de Francis Mauch

Y aunque según Gallego-Díaz “todos somos responsables del descrédito de la profesión porque no hemos cumplido con nuestras obligaciones”, durante el resto del encuentro hubo grandes lecciones de independencia, como la que nos regaló Ander Izagirre, periodista autónomo especializado en viajes y temas internacionales. Premiado, además, por el proyecto ‘Mineritos‘, sobre el trabajo de los menores en montañas bolivianas.

“Me relajé cuando entendí que para hacer el Periodismo que quería viviría de otras cosas”, explicaba. “Cuando me preguntan si el Periodismo me da para comer les digo que sí; pero no suele darme para cenar”, añadía mientras confesaba que el último trabajo del que se había alimentado consistía en editar un folleto de camiones. “Hago esto porque me hace feliz, aunque  me obligue a llevar una forma de vida austera”. Y como su esfuerzo, el de la editorial Libros del K.O., por ejemplo, que recupera reportajes de investigación y con cierto enfoque social que, por exhaustivos y delicados, como alguno de Izagirre, no han despertado el interés del resto de los medios de comunicación de masas. Un intermedio entre el reportaje clásico en papel y el libro.

Hoy tenemos Internet y un gran listado de nuevas herramientas y posibilidades para ejercer nuestro oficio. Ahora tenemos independencia, si la queremos. Hoy nuestra marca no tiene por que estar ligada a la de una gran empresa; ni tenemos el deber de seguir las normas del mercado; aunque “aún queda para dar con nuevos modelos de negocio que nos permitan vivir de nuestro trabajo”, según repetían varios de los ponentes. Hoy, más que nunca, podemos recuperar el valor del Periodismo.  Y si no, corremos el riesgo de acabar en el ‘infierno de la prensa’.

                                        

 


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Sobre Noelia Vera

Periodista especializada en Información de Agencia y Última Hora + Internet en Tiempo Real. Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en Buenos Aires y en CNN+, entre otros. Actualmente es Directora de Contenidos de Ágora News y colaboradora de 1001 Medios y Utopía TV. Con blog personal de desahogo y enamorada de América Latina. Contacto: noelia.vera@hemisferiozero.com