(De)Construyendo estereotipos (II): el orientalismo

Oriente es una idea que tiene historia, una tradición de pensamiento, unas imágenes y un vocabulario que le han dado una realidad y una presencia en y para occidente. Edward Said.

Desde que los primeros occidentales pisan territorio oriental comienzan a transmitir al resto del mundo lo que allí ven y experimentan. A lo largo de la historia, se va gestando en occidente una imagen sobre oriente a través de los ojos de unos pocos. Esta representación tiene su punto álgido, al igual que en el caso africano, durante la época colonial; cuando los occidentales ponen un gran esfuerzo en consolidar la superioridad europea en un intento de legitimar su poder. Éstas son algunas de las ideas que desarrolla Edward Said en su libro “Orientalismo”

Edward Said

Este escritor y activista palestino desentraña en esta publicación de 1978, cómo las potencias occidentales contribuyeron a afianzar una visión hegemónica de occidente respecto a oriente, que situaba a Europa por encima de Asia. Por ejemplo, durante el siglo XIX, cuenta Said, Gran Bretaña retiraba a los administradores británicos de la India cuando llegaban a los cincuenta y cinco años. Así, “ningún oriental tendría la posibilidad de ver a un occidental envejecer y degenerarse, y de igual modo ningún occidental necesitaría reflejarse en la raza sometida.”[1]

Siguiendo las ideas de Said, oriente aparece siempre como algo opuesto a occidente. Por un lado, Europa es poderosa y Asia está derrotada y distante; por otro, oriente se presenta ante occidente como algo peligroso. A lo largo del siglo XX, este imaginario colectivo continúa creándose, ya no tanto por la superioridad europea; sino también para hacer de aquel continente desconocido y peligroso algo menos distante, más “familiar”. De esta manera oriente siempre es observado y estudiado a través de un prisma reducido, en base a lo que occidente es, y no como algo en sí mismo; que va instalando en la sociedad occidental una visión sesgada, unos estereotipos indestructibles.

Imagen de previsualización de YouTube

Vídeo: Constanza Solórzano. Meia Noite Producciones.

Estos estereotipos provocan diferentes reacciones en la sociedad occidental. Por un lado “sobrevaloraban a Oriente por su panteísmo, su espiritualidad, su estabilidad, su longevidad, su primitivismo, etc. (…)” A la vez, “Oriente aparecía de repente lamentablemente deshumanizado, antidemocrático, atrasado, bárbaro, etc.”[2]

Imágenes y relatos se han ido transmitiendo durante cientos de años, de autores que viajaron o estudiaron a oriente y que han ido instalando en occidente esta visión sesgada, esta imagen estereotipada; en definitiva, lo que Chimamanda Adichie llamaba “una sola historia“. Aunque esta escritoria nigeriana señalaba el peligro de una única historia en relación al continente africano; este fenómeno se puede exportar a Asia. Un continente observado a través de diferentes sesgos, una mirada que generó, en palabras de Said, el orientalismo.


[1] SAID, Edward W. Orientalismo, Ed. Libertarias, Madrid, 1990. Pág. 65-66

[2] Ibidem. Pág. 187



Compártelo:

Follow me on Twitter

Sobre Alma Toranzo

Periodista especializada en información internacional. Actualmente se encuentra en Dakar (Senegal). Anteriormente ha escrito crónicas desde Latinoamérica. Contacto: alma.toranzo@hemisferiozero.com